
El sol intenta guiñarme un ojo pero no me convence. Días raros, llenos de una melancolía extraña sin una forma concreta. Las personas que se han ido, y que se van. Lo días llenos de rutina y cansancio. Los amigos de los que no sé nada y por los que me preocupo. Todo se junta en un mejunje de color extraño que bebo sin rechistar.
Algunas ilusiones vuelven de un viaje en el tiempo. Pero hay otra cosa que ha vuelto, la locura. Creo que tanto la buena como la mala, y eso quiere decir que estoy regresando de mi pozo, estoy subiendo.
Respiro profundamente. Llenando mis pulmones de historias sangrientas, acordes y apuntes de medicina. Las caras de los extraños del metro me inspiran personajes extraños a los que aún no he dado forma.
Andando, he decidido seguir andando aunque me pierda por el camino. Pensé en mirar hacia abajo, pero este puente hacia el otro lado me da miedo. Y si caigo pues me vuelvo a levantar (¿no era así la canción?).
Vivimos tiempos difíciles con la crisis tanto existencial como económica y el egoísmo que vuelve a resurgir de todas las esquinas. Quizá sea ese el camino, salvar cada uno lo suyo y a los demás que les den. Total si no pisas te pisan, ¿no?
Yo sigo optando por ayudar a que se levanten los demás. No podría caminar viendo sufrir al de delante o puede que sí y simplemente me engañe. La generosidad puede que sea una ilusión, pero es la más bonita que he tenido. Espero que me acompañe más a menudo y que calle a esa voz que dice: si no han sido buenos contigo, por qué serlo tú con ellos.
Tiro el dado y sin mirar ya sé que saldrá un ocho.
PAZ Y AMOR
Algunas ilusiones vuelven de un viaje en el tiempo. Pero hay otra cosa que ha vuelto, la locura. Creo que tanto la buena como la mala, y eso quiere decir que estoy regresando de mi pozo, estoy subiendo.
Respiro profundamente. Llenando mis pulmones de historias sangrientas, acordes y apuntes de medicina. Las caras de los extraños del metro me inspiran personajes extraños a los que aún no he dado forma.
Andando, he decidido seguir andando aunque me pierda por el camino. Pensé en mirar hacia abajo, pero este puente hacia el otro lado me da miedo. Y si caigo pues me vuelvo a levantar (¿no era así la canción?).
Vivimos tiempos difíciles con la crisis tanto existencial como económica y el egoísmo que vuelve a resurgir de todas las esquinas. Quizá sea ese el camino, salvar cada uno lo suyo y a los demás que les den. Total si no pisas te pisan, ¿no?
Yo sigo optando por ayudar a que se levanten los demás. No podría caminar viendo sufrir al de delante o puede que sí y simplemente me engañe. La generosidad puede que sea una ilusión, pero es la más bonita que he tenido. Espero que me acompañe más a menudo y que calle a esa voz que dice: si no han sido buenos contigo, por qué serlo tú con ellos.
Tiro el dado y sin mirar ya sé que saldrá un ocho.
PAZ Y AMOR







