
El despertar de otro día en Madrid. Misma rutina, pero un sabor de boca distinto. No sé si es el vientecillo que entra por la mañana por la ventana, o que me estoy volviendo paranoica otra vez, pero creo que se avecinan cambios.
Hablo de cambios en general, en la sociedad, en mí alrededor y previsiblemente en el tiempo dado el dolor de cabeza continuo que me acompaña los dos últimos días.
Al quedarme dormida anoche pensaba en el futuro, y supongo que eso tuvo que ver con el sueño que luego tuve. Soñé que el mundo estaba lleno de personas sin cara. Era suficientemente curioso como para mantenerme en intriga y a la vez se parecía a una pesadilla. Nadie me conocía, porque en realidad no me distinguía de nadie. La soledad absoluta aun estando acompañada, por rodearme de presuntos extraños. A lo mejor es que mi subconsciente piensa que realmente no conozco a nadie, o que nadie me conoce a mí. No tengo claro cuál de las dos es peor.
Tras volver a la escritura sin sentido, y a los sueños rallantes, sé de fijo que he vuelto a conectar con Cris la oscura.
Seguiré escribiendo cuando tenga oportunidad, puesto que mi ordenador no se enciende, estoy de exámenes y tengo una depresión enorme por haber perdido mis historias y poemas del disco duro, del cual no tengo copia por confiar demasiado en la tecnología. Espero encontrar el tiempo y la inspiración de nuevo para poder compartir. Eso sin contar con el valor.
PAZ Y AMOR
Hablo de cambios en general, en la sociedad, en mí alrededor y previsiblemente en el tiempo dado el dolor de cabeza continuo que me acompaña los dos últimos días.
Al quedarme dormida anoche pensaba en el futuro, y supongo que eso tuvo que ver con el sueño que luego tuve. Soñé que el mundo estaba lleno de personas sin cara. Era suficientemente curioso como para mantenerme en intriga y a la vez se parecía a una pesadilla. Nadie me conocía, porque en realidad no me distinguía de nadie. La soledad absoluta aun estando acompañada, por rodearme de presuntos extraños. A lo mejor es que mi subconsciente piensa que realmente no conozco a nadie, o que nadie me conoce a mí. No tengo claro cuál de las dos es peor.
Tras volver a la escritura sin sentido, y a los sueños rallantes, sé de fijo que he vuelto a conectar con Cris la oscura.
Seguiré escribiendo cuando tenga oportunidad, puesto que mi ordenador no se enciende, estoy de exámenes y tengo una depresión enorme por haber perdido mis historias y poemas del disco duro, del cual no tengo copia por confiar demasiado en la tecnología. Espero encontrar el tiempo y la inspiración de nuevo para poder compartir. Eso sin contar con el valor.
PAZ Y AMOR
1 comentario:
Cada vez la gente se conoce menos, demasiada rutina, demasiada falsedad, demasiadas cosas que hacer y poco tiempo pare ello. Sin embargo siempre hay quien nos conoce, y siempre hay quien conocemos, es bueno tener alguien con quien quitarse la mascara que muchas veces inconscientes, y otras conscientemente nos ponemos.
Besos
Publicar un comentario