domingo, 5 de octubre de 2008

La luna


Los versos que escribían las nubes hablaban de un amor imposible entre el sol y la luna. Intentar juntar dos grandes astros que sólo pueden comunicarse en breves, aunque mágicos, momentos resultó tan frustrante para las pequeñas bolas blancas que se rindieron. Al hacerlo, el cielo decidió echarse la culpa. A lo mejor el problema era que sus extensos horizontes no eran el lugar idóneo para un idilio astral. Pero tras pensarlo un tiempo decidió que en realidad era todo culpa de las estrellas. No habían brillado lo suficiente en las últimas décadas, y eso había ahuyentado al sol y a la luna.
Y poco a poco se fueron echando la culpa los mares y océanos, los campos y montañas, hasta llegar finalmente a los seres humanos. Y al llegarme a mí la culpa vi que en realidad ésta no era de nadie. Si el sol y la luna se amaban encontrarían el modo y si no era así entonces no se amaban de verdad.
Puede que sólo sea la luna la que sufra cada noche en silencio.


PAZ Y AMOR

5 comentarios:

Anónimo dijo...

cuando el amor es poderoso, nada importa que en el camino nos llevemos el mundo por delante

Anónimo dijo...

me encanta lo que hoy has escrito...creo q es lo mjor k has escrito...me ha llegado un monton.
El amor todo lo vence, sino es que no se amaba tanto.

:)

Maru dijo...

me encanta te lo toy diciendo por msn pero es que me ha llegado muchisimo es genial.

Anónimo dijo...

¨Y al llegarme a mi la culpa vi que en realidad ésta no era de nadie.Si el sol y la luna se amaban encontrarían el modo y si no era así entonces no se amaban de verdad.¨

El amor si es verdadero encuentra siempre una salida para poder seguir adelante.

Puede que no solo la Luna sufra por las noches, sino que el Sol también sufra aunque intente ocultarlo entre la luz.

Anónimo dijo...

Mágicas palabras que disfrazan la realidad del universo.

Gracias.