Tras reuniones internas decido de nuevo que debo mejorar tantas cosas que me agobio. Me planto ante el espejo y pienso que no es para tanto. Hay cosas que hago bien, aunque sea de vez en cuando. Puede que esté desarrollando dos personalidades.
Los insultos gratuitos que me recuerdan a cuando era pequeña. Puede que siga siendo aquella niña aparentemente fuerte y madura que no dormía pensando en la veracidad de las palabras crueles.
Desearía encontrarme en un velero para dar la vuelta al mundo. Disfrutar de la banda sonora de océanos y mares.
Siento miedo. Miedo a no lograr alcanzar mis metas, a no ser suficiente, a quedarme como un jarrón de decoración que posiblemente se parezca más a un horrible bonsái de cristal. Miedo a caer.
La soledad me abraza en mi oscuridad. ¿Y si no vuelvo a ver la luz?
PAZ Y AMOR
1 comentario:
Hay ciertas refelxiones en las que parece que uno sólo escupe hacia arriba...Siempre hay luz, aunque a veces se halle cerrando los ojos.Las metas son algo tan abstracto que pierden consistencia cuando se piensan.Son perceptibles, de verdad, pero en pequeñas dosis.No pensar tan a lo grande e irlas alcanzando como los dias,para al final tener un año.
Un besito tocayaaaa, ahora con la vuelta a la rutina a ver cuando hay un huequito para vernos.
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