domingo, 30 de noviembre de 2008

Ironía


Frío, mucho frío.


El viento sopla mientras ando por Madrid, mientras sueño con un mundo algo mejor, mientras hablo y hablo.

Cada vez tengo más partes del cuerpo congeladas y más preocupaciones en la cabeza. Parece ser ese día en el que todos necesitamos un buen amigo.

Y sigo andando, escuchando, intentando ayudar y reír de vez en cuando.

A ratos soy invisible, a ratos ignorada, a ratos cansada.

Desde el final se oye una voz. No pensé que me tocase ese tipo de puñalada de realidad. Aún me queda mucho que andar y posiblemente que llorar.

Visitas del pasado que dan un vuelco a mi corazón. Que complicada es la distancia.

Sentirme observada y retorcidamente piropeada. Hay miradas y frases que dan miedo. No entiendo porqué.

El día amanece extraño. Necesito respirar hondo para poder levantarme de la cama. ¿Eso que huelo es abandono?

No sé si debo llorar o reír a carcajadas.


PAZ Y AMOR

2 comentarios:

la chica del ático dijo...

Te diría que reir es mejor que llorar pero cada dia soy mas esceptica...A veces se necesita una ración doble de corage a veces simplemnte sucumbir y quedarse un dia entero en casa sin mediar palabra y regalar sonrisas mientras estas lloviendo por dentro.

En estos tiempos me pesa demasiado la palabra amistad y siento que los gritos de poco valen.

Anónimo dijo...

Ni llorar, ni reir. Cerrar los ojos y desistir