
Me encantaría poder explicarte porqué no puedo contarte las cosas. Creo que no comprendo. Creo que no me entiendes. En el fondo lo sé.
Sigo respirando a bocanadas, a suspiros que cada vez son más largos. Están llenos de melancolía, de tristeza, de sueños, de esperanza… depende del día o de la hora.
Sigo respirando a bocanadas, a suspiros que cada vez son más largos. Están llenos de melancolía, de tristeza, de sueños, de esperanza… depende del día o de la hora.
Tumbada me mareo en pensamientos extraños. Con escalofríos gripales que se entremezclan con la sensación de que algo se me escapa.
Una nación espera por un nuevo presidente, el mundo aguarda un cambio (esperemos que a mejor) y yo aquí sentada solo espero ser capaz de asumir lo que venga. No sé si es mejor quedarse quieta o seguir caminando bajo la lluvia.
¿Dónde está tú paraguas?
Creo que sigo gritando en el desierto…
PAZ Y AMOR
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