Después de entrar en coma, la mañana se presenta extraña. No sé estar despierta, es extraño, se siente un vacío algo desagradable.
Me alegro por todos los felices, y por los que buscamos la felicidad. Necesito aceptar ciertas cosas, aún estoy en camino. De momento el camino se presenta algo tétrico.
Todo se hace tan difícil y cuesta arriba. Y tras dos aprobados, todo debería ser más fácil, pero el pequeño respiro de ir bien en la carrera deja tiempo para pensar en otros aspectos, algunos abandonados, muchos con motivos. Porque lo que duele se aparta a ratos, para dejar que las heridas cicatricen. Puede que sea hora de decidir que quiero que se curen.
Secuelas del pasado cercano. Puede que necesite huir, puede que necesitase tú ayuda. Lo que sé es que el sol brilla y me encuentro con ganas de cerrar año y empezar uno nuevo. Eso seguro.
PAZ Y AMOR
1 comentario:
Estar en camino es lo que toca en este tiempo, ¿no? Aunque quizás muchas veces el camino no termina en el Adviento...
Decidir que las cosas cambien y se curen es la mejor manera de seguir el camino. Me alegro mucho.
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