domingo, 13 de diciembre de 2009

El palacio desierto

“Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.”


Pablo Neruda



Lo cierto es que había pensado poner un poema de cosecha propia, pero buscando me he encontrado con Neruda y expresa a la perfección como me siento hoy.


PAZ Y AMOR

jueves, 10 de diciembre de 2009

Asfixia


Claro desconocimiento de la mayor incertidumbre del hombre, la existencia. Seguir aquí, paseando la mirada por ese cielo madrileño que debiera ser un mapa de estrellas y es sin embargo un oscuro espejismo del cielo real.


La línea que separa lo correcto de lo incorrecto, el egocentrismo de un amor propio sano, el cielo del mar. Todo, hasta la vida en sí misma está sustentada por pequeños hilos que son tan fáciles de romper que al pensarlo falta el aliento. Romper el hilo de la confianza es tan sencillo que asusta. De repente ya no puedes contar con alguien. Es sólo un espejismo más, como las estrellas.
Un grito sordo despierta en el horizonte. Resulta que la soledad no era tan placentera como uno imaginaba. Ya no hay puentes a tu isla, ni a la mía.


Y cansada de caminar siempre en silencio hay días que sólo quiero gritar. Hay días que desearía ser capaz de transmitir mis pensamientos sin articular palabra.


Me siento una extraña en una vida que pasa demasiado deprisa. Quizá sea todo un espejismo y yo no sea realmente yo. O quizá sólo sean pensamientos provocados por el estrés y la certeza de mi ineptitud.


Y sin embargo me siento melancólica de una vida que nunca viví, envidiosa de la pasible indiferencia de otros seres y profundamente sumergida en un apático sopor que a ratos me asusta.


Y en aquella estrella de allá está Peter Pan. Jamás pensé desear ir a Nunca Jamás. Sin embargo hoy me encantaría volar allí. Y dejar mis pulmones sin aire.


PAZ Y AMOR

martes, 1 de diciembre de 2009

¡Despierta!

El frío que entra por la noche al abrir la ventana resulta paradójicamente tranquilizante. Incita a abrir la cama y cerrar los ojos para soñar.

Los días se vuelven rápidos, pasan sin prestar atención, llenos de anécdotas extrañas e historias para no dormir. Puede que una nube negra me rodee, pero solo está a la vista de los que saben mirar de verdad.

Y al tumbarte en la cama, justo en ese momento en el que no eres capaz de abrir los ojos, pero aún no estás dormida es dónde mejor me hallo. Según algunos es la Fase I no-REM del sueño, pero yo la considero el momento ideal del día. La mente en blanco, pero aun consciente sin dejar aún que el mandato del inconsciente comienza. Es ahí donde mi mente está más a gusto y quizá sea donde soy más creativa. Aunque dure solo pocos minutos.

Aceptando poco a poco que cambiar la forma de pensar y actuar de otros resulta casi imposible y que por mucho que intente evitarlo hay personas que prefieren seguir autolastimándose, me pregunto qué me deparará mañana.

Cualquier día es un buen día para morir. O para comprender el eterno silencio. O para luchar en contra de las injusticias establecidas.

O quizá sea mejor quedarse en la cama.

Aún no le he decidido.

PAZ Y AMOR

domingo, 22 de noviembre de 2009

O te mueves o caducas

Hay una luna que a todos nos pertenece, un sol que a todos alumbra.

El deslizante sonido de la vida se vuelve pequeño cuando el corazón late deprisa pues los latidos se sienten en el oído. Y son esos momentos de silencio a solas con el corazón cuando darte cuenta de que sigues viva es más fácil.

Con cuidado de no hacer ruido, de no despertar a la bestia, de no ser el objeto de ninguna mirada ni reproche avanzamos. Intentando hacer lo más cómodo, y si de paso es lo correcto, pues mejor.
El otro día me acordaba de una frase que decía siempre mi profesor de filosofía: “Sobre los que ni frío de calor escupo en su boca”. Y siempre me pareció demasiado extremista, porque no siempre hay que estar de una parte. En un extremo.

Lo curioso es que de repente me di cuenta de lo que quería decir. Hablaba de vivir sin tomar el mando, de estar siempre esperando a que otros den el paso o tomen una resolución. A que otros batallen o se muevan por nosotros.

Hay que tener clara la posición en la que vivimos, una convicción mediana de lo creemos y algo de corazón en ello. Si tú ya has dado el paso que debías ya no queda más que esperar. Y esperar. Y esperar.

Pero hasta el más paciente de los soldados llega un momento en que desfallece. Y en la espera es cuando te das cuenta de lo que vale realmente la gente. Y lo grande que es el orgullo de algunos. Yo nací sin eso, y aunque he intentado aprender a tenerlo, no soy capaz.

Eso sí, con los años he aprendido que no se puede forzar el amor, y que cuando no existe es imposible encontrarlo. Hay corazones en los que sólo entra una persona y ésta suele ser su reflejo.

Y quien nunca ha amado al 100% nunca podrá entender de lo que hablo.


PAZ Y AMOR


sábado, 14 de noviembre de 2009

¿Estás?


Sentada en los escalones de un portal miraba la gente pasar. Nadie le sonaba, ¿había tantos desconocidos en el barrio? Puede que fuese la primera vez que se paraba a mirar a la gente de verdad.


La primera gota siempre cae en la nariz, quizá por ser la parte más sobresaliente de la cara. Por fin llovía, y sin pensarlo salió a disfrutarlo.


Y allí bailando bajo la lluvia recordó que estaba aún viva, que las gotas mojaban su piel, que las sentía. La gente miraba con recelo a la extraña y aparentemente loca muchacha. Pero parecía que le daba igual.


Tenía asumida su locura.


La realidad nunca había sido tan clara, tan real. Como si se hubiese lanzado al vacío por un acantilado y estuviese disfrutando del shock que da el contacto del agua al final de la caída.


Ella se lo tomó como un principio, aunque principio y final siempre están unidos. Los extremos se juntan de una forma retorcida.


Quizá por eso es tan difícil terminar y empezar.


Más soñando con terminar de cogerle el tranquillo a esto de vivir, parece que los días pasan deprisa.



PAZ Y AMOR

jueves, 5 de noviembre de 2009

Epidemia de apatía


Quiero hundirme de nuevo en ese lugar seguro en el que nadie me puede hacer daño. Ese lugar en el que nadie puede entrar excepto yo y en el que a veces me quedo atrapada. Pero creo que he perdido la llave, no sé. Hoy no me siento cómoda debajo de mi piel.
La cantidad de palabras que se pasan por la cabeza de una persona a lo largo del día son incontables, incontrolables. Me gustaría poder conocer el completo silencio pero pedir paz y conseguirla son cosas completamente distintas.
La necesidad de no perder lo perdido, de volver atrás resulta a veces insoportable. Tan insoportable como saber que la soledad nunca llega a aceptarse del todo.
Llevo ya semanas pensando en el camino recorrido y en la cantidad de fallos que hay en él. Pero por un extraño motivo no me siento culpable de nada por primera vez en mi larga vida y es que creo que bien o mal he hecho todo con la mejor intención y sobretodo dejando abierto el corazón.
Siendo sincera creo que no volverá a ocurrir. He perdido las razones para mostrarme al mundo si alguna vez las tuve, y vuelvo a la oscuridad en la que sé lo que esperar y a quién. Tampoco creo que nadie lo eche de menos.
Creo que hay demasiadas cosas que quiero decir y muy poco tiempo. Cada día es un remolino de las mismas cosas mezcladas y matizadas de forma retorcidamente distinta.
Y si este fuera mi último día en la tierra no sabría qué decir. Supongo que daría lo mismo. A muy pocos les importa lo que sucede fuera de su ombligo, y a mí me da lo mismo lo que suceda en el mío. Pero esa es otra historia.
Por lo demás estoy llena de sonrisas fáciles y composiciones complicadas.


PAZ Y AMOR

jueves, 1 de octubre de 2009

Bis


Volviendo a antiguas costumbres. Facultad, estudio, escritura, ignorancia, egocentrismo, impotencia y algo de picardía.

Gotas de lluvia que recuerdan al fracaso del tiempo por mantener las expectativas soleadas de la mayoría de los seres humanos.

Frío, todo es demasiado frío y raro. Enfermos, tristes, melancólicos momentos que me recuerdan que hace ya tiempo que decidí dejar de pensar en ello.


Capucha roja, canciones rotas y millones de páginas por escribir, por leer. Son los pequeños momentos del día en los que parece que todo lo malo puede quedarse fuera porque da exactamente igual. Momentos irreales de libertad en los que es fácil perderse y muy difícil volverlos a encontrar.


Pronto todo habrá terminado, el tiempo nos coloca a cada uno en el lugar que hemos decidido aceptar.



Y cada día estoy más segura de que mi lugar se quedó al otro lado del acantilado.


PAZ Y AMOR

sábado, 22 de agosto de 2009

Y a ti que te importa

La realidad golpea sin compasión. Los días pasan, aunque no queramos, el mundo sigue girando.
La certeza de que posiblemente sería capaz de hacer millones de cosas útiles y me siento incapaz de estudiar más de una hora seguida me aplasta.
Cada día otorga un grado más al calor de la capital, una desesperación más a los que intentamos estudiar y cierto grado de agobio a los felices humanos que disfrutan de su ya escaso tiempo vacacional.
Lo mejor de todo es sentir que todo da igual. Lo peor, saber que eso no es cierto. La inconsciencia completa no existe. O al menos yo no he alcanzado ese grado de digamos, ¿sabiduría?
El olvido duele, pero logra sus propósitos. El próximo paso supongo que sería recuperar la cordura. Pero creo que de momento me conformo con mi locura. Puede que incluso vaya a más, quien sabe.
Y en estos días de reflexión, si se puede llamar así, me he dado cuenta de que a la única que realmente le importa mi miseria es a mí. Así que creo que por fin he llegado al basta. Creo que me lo debo, creo que se lo debo a la pequeña que pide ayuda dentro de mí.
Sería conveniente escuchar más a los que nos rodean, aprender a distinguir entre las personas que me quieren y las que sólo me utilizan.
Dejar de huir e incluso dejar que me cuiden de vez en cuando. Pero puede que ahora me toque tirar sola de alguna forma, porque seguir gritando en el desierto es absurdo. Tengo claro que nadie me escucha.


PAZ Y AMOR

martes, 11 de agosto de 2009

Melancolía


Susurra la noche sentimientos oscuros como su cielo, como el universo, como el alma dormida dentro de los vivos y muertos.


Sueña el día con amanecer a ratos, la luna con seguir brillando y las estrellas con ser reconocidas por algún mago.


Las oportunidades desperdiciadas, las horas gastadas en pensar lo correcto en lugar de hacerlo. La cantidad de segundos en los que se juega en terreno seguro por miedo a arriesgar y ser herido, por miedo a quedar en ridículo, por miedo a equivocarse de nuevo y fallar.


Volver a caer en amar a quien solo hace daño, sabiendo que las personas son solo espejismos pues la realidad esta oculta y a menudo es cruel.


Deseando empezar o terminar algo que ni siquiera tiene nombre porque aún no está escrito ni decidido.


Más incoherencias, más búsqueda y la certeza de que quedan más lágrimas que sonrisas, aunque espero que alguna sea derramada de felicidad.


Seguridad en lo insegura y débil que me siento, pero construyendo cada día una lista más larga de por qué no me arrepiento del camino andado y del que creo que voy a andar.


Echaba de menos escribir, quizá sea mi forma de tratar mi locura.


Madrid huele a desierto, a cobardía, a calor y algo a falsedad.



PAZ Y AMOR

lunes, 10 de agosto de 2009

Miedo


Millones de historias separan a la persona que escribió por última vez aquí. Muchas de ellas horribles de contar y de vivir, pero otras sin embargo son la razón para intentar superar las malas.

No sé quién seguirá leyendo esto, pero me da igual. Si algo he aprendido es que estamos solos, y que al final del camino la única pregunta que cabe es si estamos dispuestos a vivir con nosotros mismos.

Quizá parezca una conclusión deprimente, pero para poder tener esperanza en que alguien, además de Dios estará siempre a nuestro lado, hay que tener un optimismo que no poseo.

La gravedad de los actos, de los míos y de los ajenos se mide en segundos de dolor, en bocanadas de aire que ahogan, en pedazos de corazón que puestos sobre la mesa pueden llegar a ser aplastados.

Alguien me dijo una vez que mi mirada imponía lo suficiente como para dar miedo en los que se esconden tras máscaras. Que no sabía cómo leía tan bien la verdad en los ojos ajenos y a la vez no veía la verdad en los míos. Supongo que es porque yo me doy miedo a veces, es complicado.

El abismo sigue a mis pies, llevo semanas pensando en lo alto que parece, y el miedo que me da saltar, dar ese paso. Volver a mirar el reflejo de ausencia y asumirlo. Terminar de una vez la lista y continuar con la decisión.


Recordar que por mucho que quiera no podré cambiar lo que siento, y me parece que he decidido sufrir más. No puedo evitarlo, no me da igual.


Pero espero que no sea así para siempre, pues “siempre” es como en los test de la facultad, es falso, como “nunca”.


Y tras asumir lo que debo, espero como una niña abandonada en una estación de tren. El problema es que ya no soy una niña, y sé que nadie vendrá a recogerme. Y ahora me pregunto, ¿dónde está mi tren?


No sé quién eres, no sé quién soy.

PAZ Y AMOR

sábado, 27 de junio de 2009

Cuando la razón decide olvidar

Mirada soñadora la de quien por fin ha entendido lo que podemos hacer aquí.
Minutos extraños, entre sueño y vigilia que tornan todo de un color gris que nubla y empapa. La niebla de recuerdos entre tabaco, música y alcohol que es mejor olvidar o desechar por absurdos e inútiles.

¿Hasta qué punto necesita un solo ser humano ser alabado? Algunos hasta alcanzar el infinito que siempre parece escaparse, mientras que otros sólo deseamos ser invisibles, pasar desapercibidos y no dejar huella en nadie ni en nada. Pues hay personas que han nacido para ser indiferentes al resto.

Me atemoriza saber que a veces mi sinceridad roza seriamente la grosería, y que mi maldad alcance limites que pensaba estaban prohibidos a mi cabeza. Me divierte que las obsesiones de unos sean los temores de otros, y que la realidad se halle tan distorsionada por la absoluta falta de objetividad que me envuelve.

Y vuelvo a plantarme en una posición en la que no me encuentro, y a ratos ni existo. En lugares en los que debería sentir felicidad y sin embargo las lágrimas amenazan. En batallas que lejos de mi alcance, me pesan y duelen quizá porque no puedo batallarlas. En la interminable oscuridad. En los escalofríos fugaces y la simple y llana incomprensión.

Hay líneas que no deben cruzarse nunca, y otras sin embargo que nunca se sabe donde están hasta que las has cruzado.

¿Utilizada?


PAZ Y AMOR

martes, 23 de junio de 2009

Terminar, decidir


Bajo mis pies está todo lo andado, el camino recorrido hasta lo más alto de este acantilado. Oigo como las olas rompen contra las rocas que un día escale con miedo, pero con decisión.

Recuerdo las lágrimas de la subida, los arrepentimientos y las mentiras. Las miradas vacías, las batallas perdidas y aquel extraño sentimiento que de vez en cuando se colaba como un escalofrío.

Resulta extraño estar aquí arriba, incluso irreal. A ratos no sé quien andaba porque no lo recuerdo. He perdido tanto en el camino que no me atrevo a recordar, y si he ganado algo aún está por descubrir. La confianza está construida de finos hilos que se retuercen y parecen irrompibles, pero si sabes elegir el hilo, todo se acaba.

Admito que me siento cómoda aquí arriba mirándolo todo, decidiendo que hacer. Viendo lo que hacen los demás. Soñando con lo que se podría hacer en este mundo. Sonriendo al recordar que tan solo soy una insignificante mota de polvo.

El mar me llama, con la brisa, con su olor, con la certeza de que al zambullirme en sus aguas todo será silencio y paz. Ya no habrá más decepciones, ya no habrá más abandono, ya no existirá la ilusión.

Y sin pensarlo otra vez, y sin mirar atrás, me tiro al vacío.

PAZ Y AMOR

viernes, 29 de mayo de 2009

Entre vampiros

Sueño con la distancia del universo más cercano para ir volando sin temor a ser perseguida por los extraños ruidos que crea la ficticia habitación cerrada que compone la sociedad y el mundo que me rodea.

Una noche que pudiendo ser gris o negra toma un color rojizo extraño, incluso verdoso, huele a esperanza.

Sé que en realidad la fachada del mundo será derribada algún día y que lo único que nos importa en realidad es el tamaño de nuestro ombligo, pero parecer ser querido e incluso valorado sienta bien de vez en cuando. Lástima que sepa que en realidad nada de lo que diga o haga le importa a nadie más que a mí, si es que eso cuenta.

Me quito la pulsera, la cambio de brazo y escribo con la pluma el comienzo de ese verso que se convierte ya en un hábito. Esos pensamientos que son repetición de la misma película que componen los minutos de mi vida y que en general es preferiblemente olvidable y aburrida.

¿Quién viste la dignidad de un corazón roto? La certeza de que toda herida o sana o mata. No hay medias tintas, todo tiene un final.

Comienza junio. Buena suerte.


PAZ Y AMOR



lunes, 25 de mayo de 2009

Lunes


Camino perdido sin sombras ni destino hacia el final de ese puente.


Lo veo, lo toco, lo alcanzo. Los escalofríos sentidos al caminar por la oscuridad solitaria son solo la expresión física de un sentimiento que no consigo determinar, podría ser la soledad o el abandono o una mezcla extraña que provoca esta reacción.


Hace un rato pensé en dejar de andar, en parar, pero no he sido capaz. Quizá no sea esa la meta. Puede que todo sea una simple amenaza a tormenta o que acabe lloviendo y tronando. Siendo sincera prefiero la segunda opción, pues entre un cielo enfadado y amenazante me siento más tranquila.


La habitación se ha iluminado de nuevo. Lo soñé otra vez, la caía dolía, pero era lo que deseaba.
No siempre hay solución, ni final feliz. No podemos cambiarlo todo, ni luchar por todo ni pretender comprender la infinidad de posibilidades que existen.


Y mientras los límites de algunos tienden al infinito, yo me pregunto si existe realmente el menos infinito. Y si es así, como se sale de sus tierras. Creo que me perdí esa clase.


PAZ Y AMOR

sábado, 16 de mayo de 2009

Apatía

Hay noches demasiado oscuras. No termino de decidir si es por el estado de ánimo o por la extraña atmósfera que me rodea hoy, pero lo son.

Madrid suena a gente de fiesta, a ambulancias, a policía, a borrachos y a contaminación. Y yo no siento nada. No oigo nada. ¿Existo?

Las palabras pueden hacer mucho daño, pero hay actitudes que dañan aún más. Me he dado cuenta de lo fácil que resulta hacerse daño sin querer a uno mismo. Eso sin contar lo fácil que es hacerlo a posta.

Me gustaría hacer la actualización feliz que le debo a pollito, pero hoy tampoco es el día. Y quizá tampoco el fin de semana. Sin pasar nada fuera de lo corriente parece que yo estoy cada vez más rara. Como un pequeño insecto perdido en un laberinto del que no hay salida, pues por todas las entradas hay trampas mortales.

Me atemoriza lo que desconozco y a la vez no deseo conocerlo. Siento que cada día me alejo más de lo que debería aferrar y sin embargo a nadie parece importarle. A mí no me importa.

Es curiosa la sensación de no servir para nada.

La siguiente pregunta es: y entonces, ¿qué hago aquí?

PAZ Y AMOR

jueves, 14 de mayo de 2009

Resaca de un día raro


Sangrientas caricias del destino
susurran sin cesar una melodía
escalofriantemente embriagadora
que poco a poco me domina.

Una certeza cada día más clara,
una razón más para navegar,
una cruzada indeseada,
que a abandonar me llevará.

La mano que mueve los hilos
de una historia demasiado larga.
Los corazones perdidos
en esta inútil batalla.

Decidirse por tomar una postura
puede que sea la posición adecuada.
Hacer lo que me plazca un instante
es lo que me da esperanza.

Seguiré nadando en círculos
o llegaré pronto a la playa.
Buscaré de nuevo el vacío
o un abismo de caída llana.

Adiós, adiós te digo
puede que ya no sirva de nada
cerrar la puerta que comunicaba
con la luz de tu mirada.

Palabras que pensé hace días en las que hoy me siento identificada.
PAZ Y AMOR

martes, 5 de mayo de 2009

Río abajo

El río apesta a hipocresía y falsedad. Los retorcidos caminos de su senda me inspiran desesperación y quizá desesperanza. Ya todo da igual.


Sonreír para los demás, buscar la forma de agradar, de ayudar, de aparentar una efímera y superficial pose parece que es lo que nos piden. Puede que debamos dejar de luchar contra el sistema. Dejar de lamentarnos porque el mundo esté lleno de injusticias y de pobreza.


Puede que haya llegado el día de decidir que todo debe resbalarnos, que si nos levantamos con una sonrisa haremos sonreír a los otros. Que si verdaderamente queremos conseguir algo hay que hacer lo que la sociedad nos dicta porque al fin y al cabo vivimos en ella y no somos nadie para intentar cambiar nada.


Porque la gente está cansada de ver ojos llorosos y caras largas. Porque si no sirves para nada ya todo da igual.


En días extraños como este, en los que parece todo un espejismo, me pregunto si realmente existo o será todo una broma.

PAZ Y AMOR


lunes, 27 de abril de 2009

¿Cuchillos?


Sangrienta línea que separa lo real de lo pensado, imaginado, soñado. Siento como todo fluye, por mis venas, por mi corazón, por mis arterias y vuelta a empezar en un círculo que me marea, que me exprime, que me atormenta.


Pensamientos ansiosos de salir de una oscuridad que creía superada pero que solo esperaba el momento, como las nubes esperan justo a pillarte sin paraguas para descargar toda su energía sobre ti. Lo peor de todo es que me gusta.


Rojo que trae el dolor, la salud y la enfermedad. Enfados y realidad, sentimientos que no tienen definición en este mundo y miedo. Mucho miedo.


La indiferencia, la apatía, el cansancio. Los días en que todo da igual, en los que no sientes ya ni tu pulso, en los que miras con irónica sonrisa la sucesión de acontecimientos.


Indecisión y culpa. Curiosas y retorcidas palabras.


Y más sangre, porque está por todos lados, porque es el símbolo de la vida y de la muerte. Porque nos acompaña.

PAZ Y AMOR

domingo, 19 de abril de 2009

Realidad


Hay millones de cosas que me gustaría decir pero no me atrevo. Quizás sea por decoro, quizás por miedo a ser comprendida y escuchada. Quizás porque disponerse a ensalzar los defectos de los demás no sea una buena idea si se desea mantener todos los huesos intactos. Aunque, todo sea dicho, haya días en los que me plantee si de verdad me importaría tanto sufrir un par de fracturas.


La desesperación ante un mundo lleno de falsas apariencias en las que es mejor sonreír ante los que nos hacen sangrar en lo más profundo del alma parece lo corriente.
Muchas veces es difícil hacerse a la idea del poder que tienen las palabras, pero oh, los gestos. Las caras. La infinidad de dolor que puede llegar a producir una mirada aparentemente inocente para un receptor avispado. Porque es cierto, los ojos son el espejo de la persona. Narran escalofriantes historias que en ocasiones desearía no descifrar.


Encontrar la forma de ser tolerante, de respetar a todos los seres vivos resulta complicado cuando hacen daño a las personas que quieres. Cuando te sientas a ver como el de enfrente vuelve a estar desgarrado por dentro. Cuando lo que aparentemente duraría para siempre es tan solo un espejismo, una cantidad de mentiras puestas en un cuadro de aparente felicidad. Un símil perfecto a un sudoku en el cual te equivocaste al poner el primer número pero no te das cuenta hasta varios después. Cuando ya es demasiado tarde para volver a empezar y ya solo puedes buscar otro nuevo. O morir en el intento.


Mirar el vacío de la noche mientras descanso de un estudio que ha provocado en mí el recuerdo de cosas que es mejor olvidar, me incomoda. Son tiempos extraños, son días en los que desearía poder hacer cualquier otra cosa, ser cualquier otra persona que no debiera enfrentarse a nada. Porque el cansancio puede hasta con el más fuerte de los gladiadores. Porque en realidad solo deseo abrazar a ese oso de peluche que nunca abracé cuando era pequeña y que otro haga lo que debo hacer por mí.


Por lo menos sigue quedando gente con la que reírse de todo y de todos. Quitando así importancia a la desesperante fachada de la sociedad.

PAZ Y AMOR

lunes, 13 de abril de 2009

Feliz Pascua


Voy a caminar a tu lado aunque no quieras. No hace falta que diga nada porque sabes que estoy ahí y si no es así es porque lo deseas. Mi presencia es tan sólo la brisa que te despeja, la lluvia que te moja ese día tan horrible, la risa contagiosa que te obliga a sonreír.
Seguiré tus pisadas cuando debas decidir sola y te buscaré hasta por el bosque más oscuro si quieres perderte. Porque nunca estas sola, simplemente miras en la dirección equivocada. A veces es necesario abrir los ojos.


Cuando sientas que te desmayas iré a buscarte, pero sólo podré ofrecerte mi mano. Tú habrás de tomarla. No puedo luchar por ti, sólo acompañarte y esperar al otro lado de la puerta. A que decidas que ha llegado la hora de dejar de lamentarte. A que decidas hacer caso a esa niña que llevas dentro que grita por salir y cambiar el mundo. Que quiere que los demás sean felices y ayudar en todo lo que puede. Que quiere darte un beso y luego golpes con su globo para que entiendas de una vez lo estúpida que eres. Para que entiendas de una vez que has resucitado. Levántate de una vez.



Y el aire huele a humedad, el cielo está tranquilo tras la tormenta y las manos aun tiemblan.
No sé que me espera en el futuro. Pero sé que he vuelto a nacer y creo que esta vez a una vida nueva. Sé que Dios me quiere y que me ha puesto en marcha de nuevo. He de dar gracias por su abrazo.


Estoy convencida de que no todo irá bien, pero que estoy dispuesta a luchar. Sí, tengo miedo. Pero hasta los héroes saben cuando tener miedo, y yo no soy ninguna heroína.


Sólo puedo decir que voy a dejar de lamentarme por lo que no tengo, por lo que me va mal, por tener que luchar constantemente, por no recibir de la vida lo que otros. Siempre he sido feliz viendo y ayudando a que los demás lo sean. Sólo necesitaba recordarlo.


Aunque mi rincón siga siendo oscuro, es cierto que algunas veces tiene luz. Y hasta los que soñamos con estrellas y disfrutamos de la oscuridad de la noche sabemos llorar de emoción al ver un bonito amanecer o una radiante y cegadora luna llena.


DOY GRACIAS A DIOS ¡ALELUYA! ¡ALELUYA!


PAZ Y AMOR

martes, 31 de marzo de 2009

Fragmentos de espejo

Hoy es uno de esos días en los que me subiría en una nube a observar desde lejos el mundo para tomar perspectiva. Para aclararme y coger fuerzas. Para intentar comprender los actos incomprensibles de las personas. Para centrarme de una vez y dejar de dormirme en clase.

Ayer fue uno de esos lunes de los que deseas llorar y llorar pero acabas riendo por culpa de esas pequeñas personas felices que te rodean y hacen que todo parezca más fácil. Son esas personas las que te recuerdan porqué sigues creyendo en que en todo túnel hay una luz.

Y vuelvo a la oscuridad en la que me siento insegura pero retorcidamente cómoda tras un paseo por el universo. Sigo siendo incapaz de hacer tantas cosas…

Escupiría a mi reflejo. Y al de unas cuantas personas más.

Espero no haberme equivocado al andar por ciertos caminos.

Aún noto como vibra el suelo después del terremoto, como me falta el aire del susto, como duelen los pulmones al darme cuenta de que era cierto lo que pensaba.

Odio cuando mis intuiciones negativas son certeras.



PAZ Y AMOR



domingo, 29 de marzo de 2009


La conversación de un silencio necesario lleno de cosas de las que hablar pero nadie es capaz de decirlas.


La inconsciencia de las palabras que sin ser importantes duelen por no ser las adecuadas.


Miradas vacías. Desconfianza.


Pasos y más pasos.


Cansancio. En este desierto no existe ningún oasis.


Pronto volveremos a las risas o reiremos entre lágrimas.


Quizá la oscuridad en el corazón es lo que da fuerza.


Creo que la mayor parte del tiempo estamos solos por culpa de esa barrera invisible que poseemos alrededor.


Pensaba que estabas a mi lado.


Vuelves a no entender nada.


PAZ Y AMOR

domingo, 22 de marzo de 2009

Entre humo y barrotes


El sentimiento torturado de quien vive en una jaula. Creada cuando el hombre decidió que era más divertido observar a los animales cautivos, controlados, indefensos.


Aparentemente son felices, parece que se divierten por saltar tras una pelota y recibir un poco de alimento a cambio, por volar sobre las cabezas de espectadores fascinados por la majestuosidad de unas alas que no poseen. Olvidando siempre que tras ese corto vuelo le sigue el premio más deseado de todo, encerrarse tras barrotes de hierro hasta la próxima función.


Pero en el intermedio no te libras de que algún gracioso te tire comida a la cabeza y decida que reírse de ti es sano, sin tener en cuenta que puede que está en ese pozo que tanto odias y que al tirarte más agua encima quizás te ahogues. Porque quizás los animales sonrientes no son tan débiles, pueden aguantar todo lo que les echen. Al fin y al cabo parece que no se quejan, ¿no?


Y la vida es igual, un cúmulo de máscaras, de sonrisas falsas, de supuesta felicidad al conseguir un premio. Pero todo cambia cuando te encuentras en tu jaula, que mientras es visitada por millones de ojos desconocidos, te resulta demasiado pequeña y visible. Pero cuando llega el deseado momento de que dejen de mirarte, eres tú de nuevo. Aunque eso no sea siempre lo que deseas.


La jaula se hace demasiado pesada, y sólo frente a unos pocos podemos deshacernos de esa máscara de felicidad que exige, pues todo el mundo ha venido a verte, a preguntarte que tal estas, a esperar a que hagas algo digno de ver o a que seas algo digno de observar.


Y desde mi jaula veo las caras de dolor de los que me observan. Sigo viendo el vacío en los ojos, ese vacío que me duele. Esa cantidad de gente que sigue buscando un motivo para continuar, para quererse, para no destrozarse, para no huir, para luchar, para dar el paso definitivo, para salvarse, para creer que valen algo y quizás para colgarse alguna medalla.


Es en mañanas como esta dentro de mi jaula, donde doy gracias por los que han sabido entrar en ella, y en las que me arrepiento de que no esté blindada y con cristales teñidos. Todo llegará.

PAZ Y AMOR

viernes, 20 de marzo de 2009

Mi retrato


ALGO MAYOR DE LO CUAL NADA


También la plenitud se cansa del ojo magnánimo, disciplinado,
encallado
en su esclavitud. También la exactitud
se cansa – la asimilación se cansa –
de entrar en la mente.
El lector se cansa.
Yo me canso tanto.
A quién preocupará esto a partir de ahora – estría readiante de luz
desde el pasillo que golpea la funda de la almohada –
quién podrá recibirlo –
sofá, mesa, cajón a medio abrir, su oscuridad granulada,
la taza, los tres vasos – promesas increíbles que debemos recibir –
¿La mirada? ¿Sin dejar de trenzar las muchas promesas de visión?
¿La mirada, pese a su exilio, deseando acomodarse sin embargo a su
absoluta
orfandad? ¿Realmente quieres morir?
¿No prefieres dormir un poco y volver a olvidarlo esta vez?
Nada salvo la tela se mueve cuando respiras.
No levantes la mirada a las cuatro esquinas – las cuatro esquinas
victoriosas –
buscando la forma de la clemencia. Bulle como un enjambre.
Compone paredes de ojos grises en las que la luz atrapada juega
como el humo
desprendiendo queroseno – luz, por todas partes, haciendo señales
con su épica, irrevocable identidad –
a tu alrededor, por todas partes, deambulando, áspera en tus
hombros, brillante,
reagrupando – grano a grano, sin oasis, sin conversaciones –
que ceda a ella, que se entregue –
y otras dimensiones – arenosas, ventosas – exactas – no encarnadas
- infatigables dimensiones –
metamórficas pero inflexibles –
brillando ahora, brillando – se trata de la luz, no logras mantenerla
fuera,
habitación 363,
su siglo salpicando, ingenua, alada, inquisitiva,
por aquí, por allá, como el graffiti
sobre lo desdibujado – distendiéndose – distendiendo la naturaleza
del borramiento – despiadada en su desenfado
donde se olvida que lo vivo está viviendo –

Jorie Graham


PAZ Y AMOR

martes, 17 de marzo de 2009

Ángel caído


Siento que vuelo y me pierdo. Que las nubes fueron ese destino que un día soñé. Que en realidad no tengo alas y me caigo.


Hay preguntas que son retóricas, sentimientos que van solo en un sentido y palabras que son capaces de destruir en un segundo tu mundo.

Hay sonrisas telefónicas y miradas complacientes. Existen millones de personas que lloran solas, que hablan con su reflejo, que se vuelven locas.

Existen mil razones para protegerte y mil para destruirte. Pero no existe una balanza.

Los niños son desechados antes de sonreír, las personas son juzgadas antes de quitar las máscaras y la falsedad. Las mentiras vuelan por alrededor de nuestras cabezas.

Puedo engañar y mentir, puedo dar miedo. Puedo sonreír ante la persona que más dolor me causa. Puedo soñar que algún día seré capaz de decir siempre lo que pienso.

Y lo que hay se junta con lo que podría haber. Y todo parece un camino de baldosas amarillas a ese horrible mundo que odiaba de pequeña.


Lo cierto es que echo de menos la inocencia. Me pregunto por qué la maté.

PAZ Y AMOR

lunes, 16 de marzo de 2009

Días

Hay días extraños, en los que te sientes fuera de la piel, como si ya no pudieses quedarte dentro. Esta sensación es increíble cuando la causa algo bueno, pero es lo más incómodo y desconcertante cuando la causa el vacío.
El sentimiento de vacío es aquel por el cual al mirar a una persona a los ojos, no ves nada. O mejor dicho, nada bueno. Provoca esa sensación de máscara falsa que lleva a pensar a los menos avispados que todo anda bien y a preocupar a los que nos gusta observar desde las sombras.
Podría decir que mi rincón oscuro está más oscuro que nunca.
La luna se tiñó de rojo y trajo consigo al Espíritu sobre la cabeza de aquellos que decidieron decir aquí estoy sin dudar.
La vida continúa, la facultad, los compromisos, las interminables horas de estudio, las llamadas telefónicas y las conversaciones absurdas.
¿Cómo saber cuándo confiar en alguien de verdad? Y lo peor de todo, ¿qué haces cuando te abandona?
Replantearse la existencia y rezar.

PAZ Y AMOR

sábado, 28 de febrero de 2009

La mano que clava el cuchillo


No tengo explicación.
Los días pasan y todo parece nublarse de una forma extraña y retorcida. Aunque puede que lo vea así, porque así me siento.
El mundo parece venirse abajo poco a poco, y mi mundo, lleno de altibajos, pasa de momentos especiales y alegres a tramos en los que preferiría no existir.
La lógica no siempre se aplica y es algo que me desespera. Las leyes de la física, de la razón, de la supuesta e impuesta normalidad son totalmente alterables. No se puede explicar si no se experimenta, pero tampoco es agradable hacerlo. Curioso.
Las partículas que circulan por el aire se hacen visibles, y se mueven distrayendo, atrayendo, dejando claro que son ellas las que mandan sobre el fluir del aire, sobre el viento.
Una sonrisa, una llamada, un libro y un desierto. Puede que necesite ver por fin las infinitas laderas de arena con las que sueño de vez en cuando.
Palabras y más palabras. Difícil se hace encontrar las sinceras pues unos días todos te quieren y otros nadie te espera.
Andas con paso firme, mirando a todos a los ojos, como si en realidad no temblases al hacerlo. Los ojos de las personas desconocidas y de las conocidas cuentan historias mucho más evidentes de lo que la gente se piensa.
Y que fácil resulta pensar que los que no se quejan no tienen molestias, que al no expresar que cada frase puede resultar una puñalada que desangra es que no poseen una piel frágil, un corazón destrozado. Pues lo evidente a menudo es un espejismo, y la realidad el reflejo borroso de una sombra.


¿Quién soy? Buena pregunta, el problema es encontrar una respuesta certera.



PAZ Y AMOR

lunes, 23 de febrero de 2009

Punto y seguido


Como cuando en los dictados del colegio, dejando clara la continuidad del párrafo, Genoveva gritaba ese: “punto y seguido”. Añadías un punto y seguido esperando a la próxima frase sin entusiasmo. Porque no implicaba novedad, porque suponía que la tortura aún no había finalizado y aún quedaban frases que escribir.


Mi vida se presenta así, como una sucesión de altibajos extraños que continúan y continúan. Hace tiempo que busco un punto de inflexión, ese punto que sea final y me deje iniciar una nueva hoja.


Los días pasan extraños, y tras un fin de semana estresante lleno de señales divinas me encuentro volviendo a este mi rincón oscuro que tenía abandonado. La época de exámenes no deja tiempo para transcribir los pensamientos o para encontrar algo que decir que no sea totalmente desesperanzado y cruel.


La vida de los demás continúa, y la mía, aunque a marchas forzadas.


La soledad invade de nuevo las cuatro paredes que me rodean. Si las cree yo o venían por defecto no lo sé, sólo sé que no me apetece tirarlas. No estoy preparada.
Nuevos caminos por recorrer o quizá barrancos por los que tirarse, ya veremos.

Mientras el mundo se coloca bocabajo, yo me doy cuenta cada día más de mi evidente locura. Y los demás parecen acompañarme por ese sendero. Todos acabaremos locos. Lo presiento.

Prometí no vaticinar nada más así que sólo el futuro me dará la razón, aunque sea la única que lo sepa. Total, no tengo ningún interés en ser recordada. No le encuentro el sentido.

Siento volver a llenar todo de incoherencias pero así soy yo.



PAZ Y AMOR

jueves, 22 de enero de 2009

Sangrando


La gota que cae y derrama el vaso.
La que lo llena todo y lo vacía.
La que se siente venir pero no se espera.
La que te sorprende y desespera.
La que te duele y te enseña.
La que se derrama sin piedad por la comisura de mis ojos, recorre mis mejillas y cae al suelo.

Lección aprendida. Ya ni rezar tocaba.

Ha sido un día demasiado oscuro, demasiado cargado, desesperante.


Los días en los que necesitas algo son los más inoportunos, los más intolerantes, los más reales.
Y con palabras desesperanzadas me despido, sin esperar nada de mañana.


PAZ Y AMOR

lunes, 12 de enero de 2009

Tras un guiño



Estaba pensando en las veces que volveré a escribir las mismas palabras una y otra vez. En las veces que se siente lo mismo.

Hoy es un día para lo inexplicable. Para esos sentimientos que afloran porque sí. Por ese momento en que te mire a los ojos y supe que pensabas lo mismo que yo. Es el día de los diálogos con miradas, porque son mis favoritos, porque se me dan bien, porque algún día me pillaran y la cagaremos.

Sueños y más sueños rotos. Conversaciones pendientes. Muchísimo frío y restos aún de nieve. Próximas visitas. Insultos a tras las puertas. Hoy parece que todo ha volado, que lo que me preocupaba hace unas horas ya no está. Creo que estoy más inestable que nunca. O puede que sea el mundo el inestable y yo solo me muevo a su ritmo. Perfecto, justo lo que quería, seguir la corriente.

Vuelve el baile de máscaras y las sonrisas forzadas, ¿os apuntáis?
Porque a mí me va muy bien.


PAZ Y AMOR

lunes, 5 de enero de 2009

Peso 2.000 kilos


Soledad absoluta. Pies descalzos sobre la arena de una playa seca. Ni el mar se molesta ya en alcanzarme. Soy invisible. No existo.

Mis pulmones se vuelven a llenar de aire. Mi corazón aun late. Puede que de forma mecánica.

Los comienzos son difíciles, pero las continuaciones aun más. Se respira tensión, dolor, sufrimiento y mentiras que tachan estos últimos días de la humanidad de inhumanos.

Me siento perdida, lo admito. Ahora ya no sé a dónde mirar. Me pierdo en un vacío extraño, conocido, que me asusta.

Creo que estoy empachada. Ya no de dulces navideños, sino de las vacaciones en sí. Demasiadas miradas y mentiras. Sólo unos pocos minutos al día puedo ser yo misma. Alguna hora de libertad. Frustrante.

Empezamos el año. Pero por algún motivo, no siento que el 2008 se haya cerrado. Habrá que dejar que pasen unos días más para verle de verdad las intenciones al 2009.

Que los Reyes os traigan lo que de verdad deseéis de corazón, que supongo no será nada material. Eso es lo que pedí yo.


PAZ Y AMOR