
Hay millones de cosas que me gustaría decir pero no me atrevo. Quizás sea por decoro, quizás por miedo a ser comprendida y escuchada. Quizás porque disponerse a ensalzar los defectos de los demás no sea una buena idea si se desea mantener todos los huesos intactos. Aunque, todo sea dicho, haya días en los que me plantee si de verdad me importaría tanto sufrir un par de fracturas.
La desesperación ante un mundo lleno de falsas apariencias en las que es mejor sonreír ante los que nos hacen sangrar en lo más profundo del alma parece lo corriente.
Muchas veces es difícil hacerse a la idea del poder que tienen las palabras, pero oh, los gestos. Las caras. La infinidad de dolor que puede llegar a producir una mirada aparentemente inocente para un receptor avispado. Porque es cierto, los ojos son el espejo de la persona. Narran escalofriantes historias que en ocasiones desearía no descifrar.
Encontrar la forma de ser tolerante, de respetar a todos los seres vivos resulta complicado cuando hacen daño a las personas que quieres. Cuando te sientas a ver como el de enfrente vuelve a estar desgarrado por dentro. Cuando lo que aparentemente duraría para siempre es tan solo un espejismo, una cantidad de mentiras puestas en un cuadro de aparente felicidad. Un símil perfecto a un sudoku en el cual te equivocaste al poner el primer número pero no te das cuenta hasta varios después. Cuando ya es demasiado tarde para volver a empezar y ya solo puedes buscar otro nuevo. O morir en el intento.
Mirar el vacío de la noche mientras descanso de un estudio que ha provocado en mí el recuerdo de cosas que es mejor olvidar, me incomoda. Son tiempos extraños, son días en los que desearía poder hacer cualquier otra cosa, ser cualquier otra persona que no debiera enfrentarse a nada. Porque el cansancio puede hasta con el más fuerte de los gladiadores. Porque en realidad solo deseo abrazar a ese oso de peluche que nunca abracé cuando era pequeña y que otro haga lo que debo hacer por mí.
Por lo menos sigue quedando gente con la que reírse de todo y de todos. Quitando así importancia a la desesperante fachada de la sociedad.
PAZ Y AMOR
1 comentario:
Bueno ya sabes que si nos juntamos las risas están más que aseguradas...MUCHO ÁNIMO!!!
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