Sangrientas caricias del destino
susurran sin cesar una melodía
escalofriantemente embriagadora
que poco a poco me domina.
Una certeza cada día más clara,
una razón más para navegar,
una cruzada indeseada,
que a abandonar me llevará.
La mano que mueve los hilos
de una historia demasiado larga.
Los corazones perdidos
en esta inútil batalla.
Decidirse por tomar una postura
puede que sea la posición adecuada.
Hacer lo que me plazca un instante
es lo que me da esperanza.
Seguiré nadando en círculos
o llegaré pronto a la playa.
Buscaré de nuevo el vacío
o un abismo de caída llana.
Adiós, adiós te digo
puede que ya no sirva de nada
cerrar la puerta que comunicaba
con la luz de tu mirada.
susurran sin cesar una melodía
escalofriantemente embriagadora
que poco a poco me domina.
Una certeza cada día más clara,
una razón más para navegar,
una cruzada indeseada,
que a abandonar me llevará.
La mano que mueve los hilos
de una historia demasiado larga.
Los corazones perdidos
en esta inútil batalla.
Decidirse por tomar una postura
puede que sea la posición adecuada.
Hacer lo que me plazca un instante
es lo que me da esperanza.
Seguiré nadando en círculos
o llegaré pronto a la playa.
Buscaré de nuevo el vacío
o un abismo de caída llana.
Adiós, adiós te digo
puede que ya no sirva de nada
cerrar la puerta que comunicaba
con la luz de tu mirada.
Palabras que pensé hace días en las que hoy me siento identificada.
PAZ Y AMOR
1 comentario:
Como ya has leido voy captando eso del "día raro". Espero normalizarte en la medida de lo posible todos los días raros que tengas, ya sabes que para eso estamos.
Para eso...y para verter veneno,jiji.
Un besazo
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