El frío polar despierta mis sentidos. Madrid amanece vacío y silencioso. Sigo pensando que la verdadera realidad es el espejismo de un sueño. Cada día es cuestionablemente distinto. Luchamos por construir y escoger lo adecuado a lo que nos apetece aunque no siempre es lo que necesitamos. Pero hoy no me apetece elegir.
Camino por un sendero sin baldosas amarillas en el que hay muchos carteles, no siempre en un idioma comprensible, segura (al menos a ratos) de que el final del camino escogido será el adecuado.
No sé a dónde voy, a veces tengo dudas de donde vengo. Tengo la sensación constante de gritar en un desierto y sí, creo que por eso adoro el invierno. Hay días que diría tantas cosas y otros en los que necesito mucho silencio, volver a encontrar las fuerzas para dejar la apatía.
El mundo no deja de girar y no creo que deje de hacerlo pronto (aunque sigo esperando ver el fin del mundo en el 2012). El futuro, siempre inalcanzable, hoy me resulta indiferente. No hay nada más que ver las noticias que ahora son anuncios publicitarios o marketing sobre su liderazgo en la audiencia o leer cómo algunos piensan que escribiendo sobre lo mal que está todo van a cambiar algo.
El adviento que es para mí una pesadilla antes de Navidad supone la utopía de la conversión, el cambio. Y mientras algunos se plantean cambiar el movimiento de la humanidad yo me siento en mi camino a pensar. Hoy no quiero escoger dirección. Sólo así puedo ver bien todas las posibilidades. Y quizás de eso se trata, de ver las posibilidades y hacer algo con ellas. Se trata de aceptar que no se puede controlar todo y que cada momento es completamente distinto.
Y una hormiga sube por mi pantalón. Y me saca una sonrisa (como si la hormiga fuese a sonreírme). Siempre se me olvida que no estoy sola.
Cuando vuelva a ver la luz entonces encenderé la vela. Hasta entonces esperaré a oscuras.
PAZ Y AMOR
domingo, 5 de diciembre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
Abre los ojos
Me levanto, te miro, ya vuelves a estar así. Oscura es la noche y el alma de quien encuentra la paz en la soledad y el silencio, en la verdadera mentira de saber que por mucho que te empeñes en intentarlo no te soportas.
Y cambiar es tan difícil. Dejar de desear lo imposible es igual de complicado. La existencia se vuelve una lucha con tu otro yo, puede que con el verdadero. Te lo vuelvo a repetir, por mucho que te empeñes en buscar excusas eres tú quien decide no luchar por mejorar. Eres tú quien huye.
Y el otro lado se manifiesta, dice que todo es posible, que siempre habrá esperanza. Que el sol existe para todos, que sólo hay que dejar que alguien nos salve. Y te ordena que dejes de correr hacia el abismo de lo conocido.
Pero seguimos negando lo evidente. Porque aceptar que las señales están ahí, que hay gente que sigue luchando por ti es tan arriesgado. Admitir que necesitas a los demás te vuelve tan vulnerable…
Escalofríos. Al pensar que lo cierto es que hay cosas que no quiero admitir, que el corazón se rompe un poco más cada día al ver que nada cambia por mucho que al acostarte se lo pidas a Dios.
Pero llega el día en que te das cuenta de que todo ha cambiado. Habías ansiado tanto un cambio que no has sabido ver que era progresivo, que existía. Y ahora no te gusta, porque no es lo que tú habías deseado.
Te miro a los ojos y lo veo, está ahí. Sabes que ya no puedes seguir luchando en batallas inexistentes. Sabes que por muchas veces que te caigas hay otras batallas que nunca debes abandonar. Sabes que en realidad eres solo una pequeña y frágil niña que aprendió a fingir ser fuerte. Sabes que cada día es diferente y que está fuera de tu control.
Sonríeme otra vez. Deja de desear lo que tienen otros. Deja de desear lo que nunca fue tuyo. Vuelve a cerrar los ojos bajo la lluvia y despierta Cris, porque el mundo te espera tras el amanecer de otro día.
PAZ Y AMOR
Y cambiar es tan difícil. Dejar de desear lo imposible es igual de complicado. La existencia se vuelve una lucha con tu otro yo, puede que con el verdadero. Te lo vuelvo a repetir, por mucho que te empeñes en buscar excusas eres tú quien decide no luchar por mejorar. Eres tú quien huye.
Y el otro lado se manifiesta, dice que todo es posible, que siempre habrá esperanza. Que el sol existe para todos, que sólo hay que dejar que alguien nos salve. Y te ordena que dejes de correr hacia el abismo de lo conocido.
Pero seguimos negando lo evidente. Porque aceptar que las señales están ahí, que hay gente que sigue luchando por ti es tan arriesgado. Admitir que necesitas a los demás te vuelve tan vulnerable…
Escalofríos. Al pensar que lo cierto es que hay cosas que no quiero admitir, que el corazón se rompe un poco más cada día al ver que nada cambia por mucho que al acostarte se lo pidas a Dios.
Pero llega el día en que te das cuenta de que todo ha cambiado. Habías ansiado tanto un cambio que no has sabido ver que era progresivo, que existía. Y ahora no te gusta, porque no es lo que tú habías deseado.
Te miro a los ojos y lo veo, está ahí. Sabes que ya no puedes seguir luchando en batallas inexistentes. Sabes que por muchas veces que te caigas hay otras batallas que nunca debes abandonar. Sabes que en realidad eres solo una pequeña y frágil niña que aprendió a fingir ser fuerte. Sabes que cada día es diferente y que está fuera de tu control.
Sonríeme otra vez. Deja de desear lo que tienen otros. Deja de desear lo que nunca fue tuyo. Vuelve a cerrar los ojos bajo la lluvia y despierta Cris, porque el mundo te espera tras el amanecer de otro día.
PAZ Y AMOR
jueves, 30 de septiembre de 2010
Sencillamente, adiós
Nada es nunca tan sencillo como parece.
Lo que no es sueño se transforma en ilusión,
la mentira se moldea en verdad,
y ocultar algo se hace imposible misión.
Deseas que algo cambie de una vez
pero añoras que todo siga como está.
El mundo gira y gira tan deprisa
que no logras el pasado recordar.
Levántate y camina o duérmete.
Mirar impasible de nada sirve.
Consigue algo que quieras,
No dejes que nadie te lo quite.
Siempre pensé que no podría,
Que no podría sin ti vivir.
Pero creo que me equivoqué,
pues aún no he sentido morir.
C.G.
PAZ Y AMOR
Lo que no es sueño se transforma en ilusión,
la mentira se moldea en verdad,
y ocultar algo se hace imposible misión.
Deseas que algo cambie de una vez
pero añoras que todo siga como está.
El mundo gira y gira tan deprisa
que no logras el pasado recordar.
Levántate y camina o duérmete.
Mirar impasible de nada sirve.
Consigue algo que quieras,
No dejes que nadie te lo quite.
Siempre pensé que no podría,
Que no podría sin ti vivir.
Pero creo que me equivoqué,
pues aún no he sentido morir.
C.G.
PAZ Y AMOR
martes, 21 de septiembre de 2010
Esperando la decisión

Me miraste, aunque sólo fue durante un segundo lo noté. Sólo me mirabas a mí, porque sólo existía yo. Sonreías, ¿o no? Eso no logro verlo claro, creo que he distorsionado el recuerdo.
Prometiste haberme echado de menos, creo que mentías, yo fui sincera a ratos, como siempre. Y otra mirada complaciente, pero esta sin intención, como la que le dedicas a cualquiera.
El problema es que no me olvido, el motivo es que no me da la gana. Aparezco entre borderías y malas caras, entre risas y caricias bien recibidas. Entre bipolares y viejunos. Sobrevivo. Porque vivir, lo que se dice vivir no lo hago. Se me olvidó cómo.
Y una mañana tranquila me levantaré con una sonrisa y pensaré que todo da igual. Pero hoy no puedo. Y entre ganas de marcharme y de abrazarte, entre marrones y sorpresas creo que no queda mucho que pueda hacer. No, eso está mal. No queda mucho que quiera hacer.
¿Y por qué cuando te necesito no estás? Porque te eché o no te invité a quedarte aunque creí quedó implícito. No me decido.
De repente apareces y me besas, y despierto. Y veo que nada es como me gustaría y a la vez todo es extrañamente cómodo. Puede que necesite irme para echarte de menos o que tú vuelvas de verdad a mí.
Seguiré esperando el momento exacto, el punto de cambio, el aire que me indique que debo marchar y olvidarlo.
PAZ Y AMOR
lunes, 6 de septiembre de 2010
You don´t care a bit

-¿Qué quieres de mi?
-Te quiero a ti.
-No sé si eso existe.
-Eso me temía –y se marchó sin decir adiós.
-Te quiero a ti.
-No sé si eso existe.
-Eso me temía –y se marchó sin decir adiós.
Y tras una lágrima y una sonrisa irónica parece ser que mi reflejo me ha abandonado otra vez. Sólo espero que se acuerde de que si no vuelve a darme ninguna pista creo que nunca seré capaz de saber quién soy realmente. Pero por otro lado, ¿alguien lo sabe?
Puede que me guste quedarme quieta mirando cómo duele por creerme mis propias mentiras o mentirme para que me duela, quién sabe. Siempre he pensado que había cosas “mal” en mi cabeza. Es parte de mi locura.
Ahora sólo puedo levantar los ojos, mirar al mundo a la cara, andar el camino señalado y rezar por ser capaz de hacer lo que debo hacer y dejar de pensar en lo que nunca será.
Y aún así me lamento y no termino de creerme que esto me pase a mí, que hasta mi sombra haya buscado una mejor compañera. Ya ni Wendy podría ayudarme…
PAZ Y AMOR
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Muestrame el lugar donde debo ir

La locura de una madrugada extremadamente rara se mantiene durante el día. La necesidad de apartarme del estudio, de ser otra persona distinta o más bien, con otras obligaciones. Tener una vida diferente sería el resumen.
Sé que llevo mucho sin escribir aquí, pero cada vez me cuesta más seleccionar que quiero compartir con el mundo, o más bien con las pocas personas del mundo a las que les importa lo suficiente para leerlo.
Para quien se sienta identificado con mi sentimiento de insignificancia os propongo un brindis porque lo mejor es lo que sólo unos pocos ven o eso me gusta pensar en los días positivos (que todo hay que decirlo, no abundan).
Quizá me he decidido a actualizar porque llueve, quien sabe. Puede que sea porque la ventana de mi cuarto no se cierra nunca y creo que se debe a que quiero tener una conexión constante con el exterior, con aire fresco.
Lleno mis pulmones de surrealismo y de una extraña ilusión que aún no se ha definido. Todo es extraño, como a mí me gusta.
Y sonrío al pensar en lo oscuro que hay que ser para poder ver que aún queda luz. Y no sólo en mis ojos. Te puedo asegurar que la he visto y no era el reflejo de la pantalla del ordenador.
Sé que es inútil dudarlo porque de verdad existen personas a las que no les importan una mierda los demás.
Y si queréis saber más leer el próximo capítulo que con suerte tendrá más ingenio.
PAZ Y AMOR.
domingo, 6 de junio de 2010
Aunque tu no lo entiendas
La noche se vuelve solitaria, aburrida. Ni mi canción favorita consigue apagar el vacío que de repente me despierta e impide que vuelva al mundo del subconsciente. No consigo apartar el calor, olvidar las normas, soñar con otro tranquilo lugar.
No encuentro las razones por las que llegue a esta conclusión, no recuerdo quien era esa que estaba tan segura de lo que quería. No puedo evitar pensar en lo ausente, en lo desconocido, en lo pasado y en lo deseado. Dicen que cada oportunidad que se pierde la gana otro y que hay que arriesgar para ganar. Pero cuál es el refrán que explica cómo se pierde sin haber apostado, como se consigue alcanzar de nuevo el camino de la seguridad.
No quiero ni puedo más con la ausencia de brisa con las incontenibles ganas de gritar y bucear en el mar. Me encuentro llena de contradicciones y de deseos. De la esperanza perdida de no ser capaz de acabar sin más con lo que tengo que hacer y dejar de lamentarme.
Y sin saber porqué tiemblo, y me arrepiento. Pienso en que ahora mismo cogería el teléfono para decirles a unas cuantas personas que las echo de menos y para escupir a otras tantas. Recuerdo porqué abandoné la razón y pienso en escribir lo que siento.
Y del sin sentido nace esto.
PAZ Y AMOR
No encuentro las razones por las que llegue a esta conclusión, no recuerdo quien era esa que estaba tan segura de lo que quería. No puedo evitar pensar en lo ausente, en lo desconocido, en lo pasado y en lo deseado. Dicen que cada oportunidad que se pierde la gana otro y que hay que arriesgar para ganar. Pero cuál es el refrán que explica cómo se pierde sin haber apostado, como se consigue alcanzar de nuevo el camino de la seguridad.
No quiero ni puedo más con la ausencia de brisa con las incontenibles ganas de gritar y bucear en el mar. Me encuentro llena de contradicciones y de deseos. De la esperanza perdida de no ser capaz de acabar sin más con lo que tengo que hacer y dejar de lamentarme.
Y sin saber porqué tiemblo, y me arrepiento. Pienso en que ahora mismo cogería el teléfono para decirles a unas cuantas personas que las echo de menos y para escupir a otras tantas. Recuerdo porqué abandoné la razón y pienso en escribir lo que siento.
Y del sin sentido nace esto.
PAZ Y AMOR
jueves, 6 de mayo de 2010
Sigo pensando
La fortuna es un concepto extraño. Unos miden la riqueza de espíritu y otros la material, pero incluso dentro de esas dos categorías, cada uno hace lo que buenamente le parece. Sí, la vida está llena de subjetivismo, de emociones y hormonas que no permiten ver con claridad.
Nunca podré explicar lo que me cuesta o no hacer algo, porque yo no soy así. Hago las cosas porque sí, porque las siento y punto sin esperar nada a cambio. Entregar como un regalo cada minuto es mi meta, aunque no siempre es fácil de realizar. Hay días en los que me encantaría gritar estoy cansada de hacer cosas por ti sin que te des cuenta del esfuerzo que para mi suponen, pero me aguanto.
Es como cuando coges y regalas con todo tu cariño algo y no recibes nada a cambio. Así es la vida. Llena de baches y tortazos en la cara.
Y de la nada aparecen las sabias palabras de quien lo ha perdido todo y no sabe cómo recuperarlo. De quien ha sufrido y se ha perdido en la oscuridad.
Mi oscuridad es distinta a la tuya. Mis problemas no son los tuyos, y nadie puede saber cómo te sientes de verdad porque sólo tu vives tu vida. Pero quizá es hora de dar gracias por tener una cama, ropa y comida. Quizá llego el momento de dejar de desear lo imposible y agradecer lo bueno que tienes ahora. Porque nunca lograremos alcanzar las fantasías creadas en nuestras cabezas. Y no es conformismo, es gratitud. Abro los ojos, sé que quien no me quiere ahora no lo hará jamás por mucho que haga. Sé que todo tiene un límite. Sé que hay quien tira tanto que rompe la cuerda y que hay quienes nunca lucharán porque te mantengas a su lado.
A quien está ahí: gracias. A quien no lo está: gracias. A quien lo intenta: gracias. Sin ironías, sin sarcasmo.
Hay días que simplemente terminan con un adiós.
PAZ Y AMOR
Nunca podré explicar lo que me cuesta o no hacer algo, porque yo no soy así. Hago las cosas porque sí, porque las siento y punto sin esperar nada a cambio. Entregar como un regalo cada minuto es mi meta, aunque no siempre es fácil de realizar. Hay días en los que me encantaría gritar estoy cansada de hacer cosas por ti sin que te des cuenta del esfuerzo que para mi suponen, pero me aguanto.
Es como cuando coges y regalas con todo tu cariño algo y no recibes nada a cambio. Así es la vida. Llena de baches y tortazos en la cara.
Y de la nada aparecen las sabias palabras de quien lo ha perdido todo y no sabe cómo recuperarlo. De quien ha sufrido y se ha perdido en la oscuridad.
Mi oscuridad es distinta a la tuya. Mis problemas no son los tuyos, y nadie puede saber cómo te sientes de verdad porque sólo tu vives tu vida. Pero quizá es hora de dar gracias por tener una cama, ropa y comida. Quizá llego el momento de dejar de desear lo imposible y agradecer lo bueno que tienes ahora. Porque nunca lograremos alcanzar las fantasías creadas en nuestras cabezas. Y no es conformismo, es gratitud. Abro los ojos, sé que quien no me quiere ahora no lo hará jamás por mucho que haga. Sé que todo tiene un límite. Sé que hay quien tira tanto que rompe la cuerda y que hay quienes nunca lucharán porque te mantengas a su lado.
A quien está ahí: gracias. A quien no lo está: gracias. A quien lo intenta: gracias. Sin ironías, sin sarcasmo.
Hay días que simplemente terminan con un adiós.
PAZ Y AMOR
jueves, 29 de abril de 2010
Sin explicaciones
Me perdería en tu mar si me dejaras
Soñaría que me miraste
Amaría a quien me amo y
Volvería a de nuevo a amarte.
Te buscaría en cada rincón
Y me sentaría a esperarte
Dejaría que escogieses de nuevo
Te besaría sin mirarte.
Pero no amas ni quiero
No quieres ni espero
No buscas ni te amo
Ya no somos sinceros.
Y si volviese todo a empezar
Sería como volver a rehacerlo
Pues ni tú conoces el mar
Ni yo abandono el desierto.
Soñaría que me miraste
Amaría a quien me amo y
Volvería a de nuevo a amarte.
Te buscaría en cada rincón
Y me sentaría a esperarte
Dejaría que escogieses de nuevo
Te besaría sin mirarte.
Pero no amas ni quiero
No quieres ni espero
No buscas ni te amo
Ya no somos sinceros.
Y si volviese todo a empezar
Sería como volver a rehacerlo
Pues ni tú conoces el mar
Ni yo abandono el desierto.
Cristina Gómez
domingo, 25 de abril de 2010
Paren el mundo que me marea
Estaba perdida, calló por un agujero y su historia se hizo leyenda. Se encontró en el sueño más real que pudo crear y de repente todo tenía sentido. Porque en el sin-sentido a menudo es más fácil entender la realidad.
Y entre imaginar, soñar y crear la vida pasa sin dejar más que recuerdos absurdos de algo que quizá nunca pasó.
No podría estar menos de acuerdo con el mundo y sin embargo me meto cada mañana como un oveja descarriada más en el metro atestado de gente. La hipocresía más grande fue la creación de la rutina y el tiempo.
Quién tuviese el valor para convertirse en alguien feliz y despreocupado. Poder navegar por la vida sin mirar el reloj ni el bolsillo, sino mirando a los ojos, desafiando y respirando la libertad mientras sobrevuelas el mundo.
Cuando no puede ser no puede ser y además es imposible. Y la energía se marchita poco a poco tras dos semanas de realidad, de asuntos pendientes y millones de requisitos.
El infinito se desvanece, el surrealismo toma el primer lugar. Y cuando todo parece estar hundido las personas encontramos el consuelo en culpar a los demás de nuestra infelicidad, en creer en promesas falsas, en la felicidad química, en el dolor conocido, en buscar solo quien nos regale el oído, en mirar solo a quien aparece en el reflejo.
Me entristece pensar que la vida es así, me entristece mirar ojos tristes allá donde voy y ver que en realidad quien les causa tanto mal es demasiado tiempo frente al espejo repitiéndose sus desgracias. Ya no apreciamos lo que los demás hacen por nosotros. Siempre queremos más. Me apena pensar que sólo podemos encontrar un ápice de alegría tras un regalo, una copa o un te quiero de un desconocido.
Quizá sea hora de perdonar, olvidar y sonreír, pues si seguimos aquí será para algo. Aunque no consiga mover a nadie, aunque no pueda cambiar nada, aunque no quede esperanza algo me dice que no puedo callarme. Y aunque grite en el desierto, si algo soy es cabezota.
Mi alma llora, el mundo llora. Siento como mis sueños poco a poco se alejan y yo me hago hora tras hora más vieja.
PAZ Y AMOR
Y entre imaginar, soñar y crear la vida pasa sin dejar más que recuerdos absurdos de algo que quizá nunca pasó.
No podría estar menos de acuerdo con el mundo y sin embargo me meto cada mañana como un oveja descarriada más en el metro atestado de gente. La hipocresía más grande fue la creación de la rutina y el tiempo.
Quién tuviese el valor para convertirse en alguien feliz y despreocupado. Poder navegar por la vida sin mirar el reloj ni el bolsillo, sino mirando a los ojos, desafiando y respirando la libertad mientras sobrevuelas el mundo.
Cuando no puede ser no puede ser y además es imposible. Y la energía se marchita poco a poco tras dos semanas de realidad, de asuntos pendientes y millones de requisitos.
El infinito se desvanece, el surrealismo toma el primer lugar. Y cuando todo parece estar hundido las personas encontramos el consuelo en culpar a los demás de nuestra infelicidad, en creer en promesas falsas, en la felicidad química, en el dolor conocido, en buscar solo quien nos regale el oído, en mirar solo a quien aparece en el reflejo.
Me entristece pensar que la vida es así, me entristece mirar ojos tristes allá donde voy y ver que en realidad quien les causa tanto mal es demasiado tiempo frente al espejo repitiéndose sus desgracias. Ya no apreciamos lo que los demás hacen por nosotros. Siempre queremos más. Me apena pensar que sólo podemos encontrar un ápice de alegría tras un regalo, una copa o un te quiero de un desconocido.
Quizá sea hora de perdonar, olvidar y sonreír, pues si seguimos aquí será para algo. Aunque no consiga mover a nadie, aunque no pueda cambiar nada, aunque no quede esperanza algo me dice que no puedo callarme. Y aunque grite en el desierto, si algo soy es cabezota.
Mi alma llora, el mundo llora. Siento como mis sueños poco a poco se alejan y yo me hago hora tras hora más vieja.
PAZ Y AMOR
domingo, 18 de abril de 2010
Tormento
El universo tiene una extraña forma de reírse en tu cara. Quizás lo veamos así por el egocentrismo implícito en el ser humano o por la incapacidad que poseemos a veces de darnos cuenta de que en realidad no todo nos pasa en exclusiva.
Hay minutos que se hacen eternos mirando como las hojas caen del árbol extraño pues estamos en primavera y no en otoño. El mundo se revela ante nuestra estupidez en forma de terremotos, nubes tóxicas y otros terribles desastres demostrando que la Tierra es mucho más fuerte que cualquier egocéntrico humano.
No comprendo por qué pero me siento mucho mayor de lo que soy. Cada vez tengo más claro lo que quiero y lo que no. Donde me lo paso bien y donde quizá nunca encajé. Quizás sea un error continuar luchando por algo que no existe ya, no me gusta pensar así pero hay ratos que pienso que nunca existió realmente.
En los últimos meses me he dado cuenta de que si estoy callada y no digo nada pocas personas lo notan. El silencio te permite entender la absurda realidad, permite observar y hacerte a la idea de lo que realmente tienes en frente. Al cerrar la boca es cómo si los ojos viesen más.
Las nubes llenan Madrid de lluvia y mi cabeza de dudas. Si algún día tengo todo claro habré cedido definitivamente a la locura.
Sigue existiendo la posibilidad de que las cosas cambien. Pero la esperanza no sé donde la guardé pero ahora mismo no la encuentro. Puede que sólo sea una solitaria tarde de domingo o un silencio escalofriante que irónicamente me hace sonreír.
PAZ
Hay minutos que se hacen eternos mirando como las hojas caen del árbol extraño pues estamos en primavera y no en otoño. El mundo se revela ante nuestra estupidez en forma de terremotos, nubes tóxicas y otros terribles desastres demostrando que la Tierra es mucho más fuerte que cualquier egocéntrico humano.
No comprendo por qué pero me siento mucho mayor de lo que soy. Cada vez tengo más claro lo que quiero y lo que no. Donde me lo paso bien y donde quizá nunca encajé. Quizás sea un error continuar luchando por algo que no existe ya, no me gusta pensar así pero hay ratos que pienso que nunca existió realmente.
En los últimos meses me he dado cuenta de que si estoy callada y no digo nada pocas personas lo notan. El silencio te permite entender la absurda realidad, permite observar y hacerte a la idea de lo que realmente tienes en frente. Al cerrar la boca es cómo si los ojos viesen más.
Las nubes llenan Madrid de lluvia y mi cabeza de dudas. Si algún día tengo todo claro habré cedido definitivamente a la locura.
Sigue existiendo la posibilidad de que las cosas cambien. Pero la esperanza no sé donde la guardé pero ahora mismo no la encuentro. Puede que sólo sea una solitaria tarde de domingo o un silencio escalofriante que irónicamente me hace sonreír.
PAZ
martes, 13 de abril de 2010
De resaca...
No hay que parecerse para quererse. No hace falta estar de acuerdo para acertar. No todo lo sencillo es fácil ni lo complicado difícil. A veces dos opuestos se atraen de una forma irremediable y sincera.
No entender el paso del tiempo es vivir, no saber qué hacer es aprovechar el tiempo, y la indecisión a ratos es adictiva. No sé, no sé. Quizá me dé igual ya lo que haya pasado, lo que vaya a pasar.
Tengo muchos principios y muchos por inventar. Tengo millones de conversaciones por hablar, millones de miradas complacientes. Hay planes y hojas en blanco. Hay certezas y cabezas altas.
A veces no se necesita tener una Semana Santa muy espiritual para comprender que el Señor ha resucitado en tu interior. A veces es mejor dejarse llevar a donde el futuro quiera acariciarte sabiendo que al final eres tu el que lleva los hilos.
Y ya sea de borracheras, de fiesta, estudiando o simplemente sentada en un sofá con gente a la que quieres sé que logo alcanzar los momentos que quitan la respiración y que son en realidad en los que se vive.
Cansada de egocentrismos como siempre y de prejuicios pero dispuesta a decir que yo siempre he sido así y que quien no quiso verlo es porque en realidad no me quiso.
PAZ Y AMOR
No entender el paso del tiempo es vivir, no saber qué hacer es aprovechar el tiempo, y la indecisión a ratos es adictiva. No sé, no sé. Quizá me dé igual ya lo que haya pasado, lo que vaya a pasar.
Tengo muchos principios y muchos por inventar. Tengo millones de conversaciones por hablar, millones de miradas complacientes. Hay planes y hojas en blanco. Hay certezas y cabezas altas.
A veces no se necesita tener una Semana Santa muy espiritual para comprender que el Señor ha resucitado en tu interior. A veces es mejor dejarse llevar a donde el futuro quiera acariciarte sabiendo que al final eres tu el que lleva los hilos.
Y ya sea de borracheras, de fiesta, estudiando o simplemente sentada en un sofá con gente a la que quieres sé que logo alcanzar los momentos que quitan la respiración y que son en realidad en los que se vive.
Cansada de egocentrismos como siempre y de prejuicios pero dispuesta a decir que yo siempre he sido así y que quien no quiso verlo es porque en realidad no me quiso.
PAZ Y AMOR
lunes, 15 de marzo de 2010
Pereza
Hay gente, días, comida e incluso ropa insulsa. Las cosas que ni fu ni fa llenan los minutos perdidos del día. Caras que no recuerdo, comentarios que no se fijan en mi memoria y pequeños detalles que fallan por ser más de lo mismo.
Me pregunto por qué no podemos hacer lo mismo con los momentos malos. Dejar que pasen y olvidarlos. En lugar de repetirse una y otra vez en la cabeza recordando el terrible fracaso de personas que somos a ratos.
No quiero más sermones ni más tonterías. Desearía tener la clave pero creo que ni aun intentando dejar de comprender llega alguna vez a tener sentido algo.
Y si se trata de destruir y construir constantemente pues quizás debería estudiar una base de ingeniería por qué en mi vida hay demasiada demolición.
Creo que de alguna forma hay personas que consiguen llegarte al corazón sin quererlo ya sea para dañarlo o para sorprenderlo con un poco de amor, que siendo sinceros no abunda en el mundo.
¿Dónde quedan las promesas rotas? Puede que las tuyas se las lleve el viento como la voz que las pronuncia pero mis promesas no cumplidas se quedan conmigo. En mi rincón oscuro para venir a atormentarme por la noche, a recordarme de nuevo que no hay que prometer porque nunca se sabe donde estarás unos minutos después.
Y a quien aún lea mis retorcidas palabras y no considere que al hacerlo pierde su tiempo se lo agradezco. Últimamente no dejo de plantearme si en realidad ya no me queda nada que decir. El vacío ocupa a ratos un gran espacio. Seguido de cerca por una fingida indiferencia.
PAZ Y AMOR
Me pregunto por qué no podemos hacer lo mismo con los momentos malos. Dejar que pasen y olvidarlos. En lugar de repetirse una y otra vez en la cabeza recordando el terrible fracaso de personas que somos a ratos.
No quiero más sermones ni más tonterías. Desearía tener la clave pero creo que ni aun intentando dejar de comprender llega alguna vez a tener sentido algo.
Y si se trata de destruir y construir constantemente pues quizás debería estudiar una base de ingeniería por qué en mi vida hay demasiada demolición.
Creo que de alguna forma hay personas que consiguen llegarte al corazón sin quererlo ya sea para dañarlo o para sorprenderlo con un poco de amor, que siendo sinceros no abunda en el mundo.
¿Dónde quedan las promesas rotas? Puede que las tuyas se las lleve el viento como la voz que las pronuncia pero mis promesas no cumplidas se quedan conmigo. En mi rincón oscuro para venir a atormentarme por la noche, a recordarme de nuevo que no hay que prometer porque nunca se sabe donde estarás unos minutos después.
Y a quien aún lea mis retorcidas palabras y no considere que al hacerlo pierde su tiempo se lo agradezco. Últimamente no dejo de plantearme si en realidad ya no me queda nada que decir. El vacío ocupa a ratos un gran espacio. Seguido de cerca por una fingida indiferencia.
PAZ Y AMOR
miércoles, 10 de marzo de 2010
Alucinando

Sabes que decir. Te preparas, lo piensas, coges incluso un trozo de papel en tu mente y lo escribes, lo recitas. Pero al coger el teléfono, te arrepientes. Sabes que hacer, cómo pedir perdón, cómo decir que sientes causar daño sin quererlo y luego te arrepientes.
Porque a veces las palabras parecen vacías, porque a veces el viento es demasiado espeso. Porque el ser humano está compuesto de consecuciones de decisiones a cada segundo, algunas conscientes y otras automáticas pero que dirigen poco a poco un camino.
Porque a veces las palabras parecen vacías, porque a veces el viento es demasiado espeso. Porque el ser humano está compuesto de consecuciones de decisiones a cada segundo, algunas conscientes y otras automáticas pero que dirigen poco a poco un camino.
Hace frío, pero no fuera, sino dentro. Y quizá mi profesora tenga razón y si te descuidas acabas en el hoyo, pero hoy no me apetece pensarlo.
Cada día comprendo un poco mejor a las personas que han decidido apartarme de su vida o apartarse de la mía. Hay días en los que soy completamente insoportable y sin embargo hay otros en los que no soporto a nadie.
Cansada de luchar por hacer comprender que lo que está estipulado a mi me sabe a poco, que lo que algunos consideran normal para mi es insuficiente o excesivo, que el sacrificio sabe a poco cuando se habla constantemente de él.
Y sí, creo que constantemente me equivoco. Y quizá también critique demasiado, pero yo no tengo problemas con decir las cosas a la cara. Ni con dar abiertamente mi opinión si lo creo oportuno. Sin embargo parece que los demás prefieren la falsedad, como si no notase la mentira en los ojos, en la voz, en la expresión.
Supongo que es uno de esos días en los que me pregunto por qué aun me sigo sorprendiendo ante las acciones humanas. Quizá sea mejor dejar de esperar que en algún momento alguien sea capaz de sorprenderme de verdad.
PAZ Y AMOR
miércoles, 24 de febrero de 2010
Sueño de una noche de invierno

Todo resulta tan retorcidamente complicado que me seduce. El susurro de una realidad alterna e imposible, sutil pero claro, hace que mis sentidos se agudicen.
Los restos de mis pensamientos quedaron escritos en folios que lancé por la ventana al vacío donde van los sueños, los pedazos rotos de corazón y las falsas promesas.
Cuando la embriagadora fragancia del peligro penetra en el alma no puedes evitar sentirte viva. Poco a poco, vuelve la respiración y lo que en un principio era inevitable parece que puede controlarse.
Y aunque me engancha la idea de perseguir piratas por la ciudad mientras los demás duermen, creo que es hora de irse a dormir y controlar las fantasías. Y los fantasmas.
Intentar recordar porqué empezó todo a cambiar, recobrar algo de paciencia. Comprender que lo que yo deseo para los demás y lo que ellos hacen para conseguirlo no es proporcional. Aceptar que el mundo no se puede cambiar, que no podemos cambiar a las personas pues nadie es quien parece ser.
Volver a sentirme como una niña con ganas de jugar a imaginar un mundo alternativo y despertarme después en la sombría y cruda realidad de Madrid.
Y seguro que pensabas que con ofrecerme tu mano y guiñarme un ojo sería suficiente…
PAZ Y AMOR
domingo, 14 de febrero de 2010
En tierra enemiga

Nacer en una gran ciudad es una ventaja. Aprendes a ser egoísta, a consumir, a contaminar y a mirar con cara de odio a los demás. La primera vez que vi una sonrisa de un extraño temblé de miedo. Lo primero que vino a mi retorcida mente de 4 años es que aquel viejo quería raptarme. El colmo fue cuando me ofreció un caramelo, que rechacé tajantemente. Mi madre me miró sorprendida y me dijo que si lo quería podía cogerlo, que dudaba que aquel cura quisiese envenenarme.
Puede que naciera con un carácter muy fuerte o que se forjase poco a poco por la necesidad de ser la persona más fuerte que pudiese. Tener confianza no es lo que importa, hay que parecer que la posees y con eso es suficiente para comerte el mundo. Si de algo me di cuenta desde pequeña era que la verdad solo traía problemas. Si la contabas a los profes o a tus padres eras una chivata o una maleducada.
El complejo mundo de la falsedad y apariencia social se me hizo muy difícil de comprender. Con el tiempo aprendí que había que observar y gracias a ello desarrolle una de mis mayores virtudes y quizá mi peor defecto, darme cuenta. Ser consciente casi totalmente de lo que pasa a tu alrededor solo trae sufrimiento.
Y mientras algunos afirman mi hostilidad y frialdad, yo me doy cuenta de que pocas almas conocen la mía. Sabiendo que ni yo sé quién soy, cómo va a saberlo otro.
En el pequeño rincón donde todo es posible, donde el color verde ilumina los ojos de la verdad puede que se encuentre el amor escondido. Puede que lo que se quedara en la caja de Pandora no fuese la esperanza sino la capacidad de amar, de regalar sin esperar a cambio nada en absoluto.
Hoy sólo puedo decir que lo que me da miedo de verdad es dejar de tener miedo.
PAZ Y AMOR
Puede que naciera con un carácter muy fuerte o que se forjase poco a poco por la necesidad de ser la persona más fuerte que pudiese. Tener confianza no es lo que importa, hay que parecer que la posees y con eso es suficiente para comerte el mundo. Si de algo me di cuenta desde pequeña era que la verdad solo traía problemas. Si la contabas a los profes o a tus padres eras una chivata o una maleducada.
El complejo mundo de la falsedad y apariencia social se me hizo muy difícil de comprender. Con el tiempo aprendí que había que observar y gracias a ello desarrolle una de mis mayores virtudes y quizá mi peor defecto, darme cuenta. Ser consciente casi totalmente de lo que pasa a tu alrededor solo trae sufrimiento.
Y mientras algunos afirman mi hostilidad y frialdad, yo me doy cuenta de que pocas almas conocen la mía. Sabiendo que ni yo sé quién soy, cómo va a saberlo otro.
En el pequeño rincón donde todo es posible, donde el color verde ilumina los ojos de la verdad puede que se encuentre el amor escondido. Puede que lo que se quedara en la caja de Pandora no fuese la esperanza sino la capacidad de amar, de regalar sin esperar a cambio nada en absoluto.
Hoy sólo puedo decir que lo que me da miedo de verdad es dejar de tener miedo.
PAZ Y AMOR
viernes, 5 de febrero de 2010
Fantasmas del futuro

Mirada condescendiente, seriedad, música en los oídos y un nudo en el estómago.
Cada máscara tiene un propósito, un objetivo oculto que ni siquiera a veces el propio enmascarado conoce. ¿Quién sabe lo que ocurre dentro de la distorsionada mente de los otros habitantes del planeta?
Yo sé que por mucho que me guste intentarlo, a veces es imposible conocer lo que piensa el de en frente, y mucho menos comprender el porqué.
Hay sitios donde uno se siente como en casa, donde por unos segundos puede quitarse la coraza y mirar de verdad, pero son escasos. Hay corazones con los que es fácil compartir los verdaderos sentimientos pero éstos también escasean.
Y mientras el destino sea algo en lo que definitivamente no crea, el futuro seguirá siendo inalcanzablemente sutil y burlón.
Las palabras solo tienen el sentido que cada uno les quiera dar. La importancia de los actos solo el sentimiento que cada cual ponga en ellos. Y dando la espalda al mundo sonrío por la ironía de no saber el porqué de tu existencia y darte cuenta de que nunca podrás comprender el sentido de la obra de otros.
Soñar que pisamos algo más que tumbas, que vemos algo más que humo, que sentimos algo más que la incesante y aburrida rotación de la tierra.
Si algo consiguiese quitarme el aliento recordaría lo que es sentirme viva.
PAZ Y AMOR
martes, 2 de febrero de 2010
El último disparo
Recuerdo cuando recordar no era doloroso, cuando mirar atrás era ver años de inocencia, porque he de confesar que yo una vez también fui inocente.
Y hoy me encuentro deseando que Peter Pan llame a mi ventana. Y me lleve a ese lugar en el que todo son aventuras y polvo de hadas.
Pero aquí, con los pies en la tierra, se me hace cada vez más raro respirar. Trago el humo que el cementerio de ilusiones deja pasar a través de las rendijas del metro. Vuelvo a mirar a los ojos a la desconocida que me saluda y siembro de nuevo más dudas en la realidad de la existencia.
El mundo se mueve de nuevo, una nueva estocada de realidad que me deja aún tambaleante.
Cuantas cicatrices quedan aun sangrantes. Cuanta agonía y que poco amor.
Quizá debería recordar que la magia no existe, que no se puede volar ni aunque poseas todos los recuerdos felices del universo.
Y por mucho que lo desee los muros de orgullo no se pueden derribar.
domingo, 31 de enero de 2010
Lo que siente al volver a respirar

Las cosas comienzan realmente cuando se ponen todas las cartas en la mesa. Al hacerlo pueden pasar muchas cosas, un abrazo, un beso, una lágrima, una sonrisa o incluso un eterno silencio.
Hay caminos que solo se toman para la auto-tortura, hay recuerdos que sólo vuelven para dañar y sentimientos que nunca serán comprendidos ni recíprocos.
Hay caminos que solo se toman para la auto-tortura, hay recuerdos que sólo vuelven para dañar y sentimientos que nunca serán comprendidos ni recíprocos.
La utopía de la normalidad, de la verdad, de llegar a comprender que por mucho que uno desee algo nunca llegará a suceder.
Sé que hay llamadas que nunca recibiré, que hay paredes que nunca me atreveré a derribar y que hay cosas que se irán conmigo a la tumba sin que nadie las llegue a saber nunca.
Lo bueno de que nada importe es que es más fácil darle cualquier otro sentido hasta a los más pequeños detalles.
No deseo encontrar un sitio, no quiero compasión ni creo que la necesite.
Creo firmemente que quien no sabe disfrutar del silencio aún tiene algo increíble que descubrir. No hay mejor sensación que pisar por primera vez la nieve virgen o la orilla de una playa. Y sé que hay gente que nunca sabrá vivir de verdad.
Sé que hay gente que me entendía y me ha abandonado, sé que hay gente que nunca llegará a comprender el verdadero significado de cada palabra, de cada gesto.
Hay días en los que ser invisible es una ventaja pues te permite observar el mundo en movimiento como si no te movieses con él. Y otros en los que apesta.
Mi año comienza el 31 de enero porque a mí me da la gana. Y porque en mi mundo, las miradas nunca son lo que parecen.
Del 2009 solo queda un recuerdo, un adiós y un gran gracias a quienes supieron estar ahí. A quienes me conocen y saben que por mucho que parezca que a veces no estoy si dices Cris hago chas y aparezco a tu lado.
PAZ Y AMOR
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