miércoles, 24 de febrero de 2010

Sueño de una noche de invierno



Todo resulta tan retorcidamente complicado que me seduce. El susurro de una realidad alterna e imposible, sutil pero claro, hace que mis sentidos se agudicen.

Los restos de mis pensamientos quedaron escritos en folios que lancé por la ventana al vacío donde van los sueños, los pedazos rotos de corazón y las falsas promesas.

Cuando la embriagadora fragancia del peligro penetra en el alma no puedes evitar sentirte viva. Poco a poco, vuelve la respiración y lo que en un principio era inevitable parece que puede controlarse.

Y aunque me engancha la idea de perseguir piratas por la ciudad mientras los demás duermen, creo que es hora de irse a dormir y controlar las fantasías. Y los fantasmas.

Intentar recordar porqué empezó todo a cambiar, recobrar algo de paciencia. Comprender que lo que yo deseo para los demás y lo que ellos hacen para conseguirlo no es proporcional. Aceptar que el mundo no se puede cambiar, que no podemos cambiar a las personas pues nadie es quien parece ser.

Volver a sentirme como una niña con ganas de jugar a imaginar un mundo alternativo y despertarme después en la sombría y cruda realidad de Madrid.

Y seguro que pensabas que con ofrecerme tu mano y guiñarme un ojo sería suficiente…


PAZ Y AMOR

domingo, 14 de febrero de 2010

En tierra enemiga


Nacer en una gran ciudad es una ventaja. Aprendes a ser egoísta, a consumir, a contaminar y a mirar con cara de odio a los demás. La primera vez que vi una sonrisa de un extraño temblé de miedo. Lo primero que vino a mi retorcida mente de 4 años es que aquel viejo quería raptarme. El colmo fue cuando me ofreció un caramelo, que rechacé tajantemente. Mi madre me miró sorprendida y me dijo que si lo quería podía cogerlo, que dudaba que aquel cura quisiese envenenarme.

Puede que naciera con un carácter muy fuerte o que se forjase poco a poco por la necesidad de ser la persona más fuerte que pudiese. Tener confianza no es lo que importa, hay que parecer que la posees y con eso es suficiente para comerte el mundo. Si de algo me di cuenta desde pequeña era que la verdad solo traía problemas. Si la contabas a los profes o a tus padres eras una chivata o una maleducada.

El complejo mundo de la falsedad y apariencia social se me hizo muy difícil de comprender. Con el tiempo aprendí que había que observar y gracias a ello desarrolle una de mis mayores virtudes y quizá mi peor defecto, darme cuenta. Ser consciente casi totalmente de lo que pasa a tu alrededor solo trae sufrimiento.

Y mientras algunos afirman mi hostilidad y frialdad, yo me doy cuenta de que pocas almas conocen la mía. Sabiendo que ni yo sé quién soy, cómo va a saberlo otro.

En el pequeño rincón donde todo es posible, donde el color verde ilumina los ojos de la verdad puede que se encuentre el amor escondido. Puede que lo que se quedara en la caja de Pandora no fuese la esperanza sino la capacidad de amar, de regalar sin esperar a cambio nada en absoluto.

Hoy sólo puedo decir que lo que me da miedo de verdad es dejar de tener miedo.



PAZ Y AMOR

viernes, 5 de febrero de 2010

Fantasmas del futuro


Mirada condescendiente, seriedad, música en los oídos y un nudo en el estómago.


Cada máscara tiene un propósito, un objetivo oculto que ni siquiera a veces el propio enmascarado conoce. ¿Quién sabe lo que ocurre dentro de la distorsionada mente de los otros habitantes del planeta?


Yo sé que por mucho que me guste intentarlo, a veces es imposible conocer lo que piensa el de en frente, y mucho menos comprender el porqué.


Hay sitios donde uno se siente como en casa, donde por unos segundos puede quitarse la coraza y mirar de verdad, pero son escasos. Hay corazones con los que es fácil compartir los verdaderos sentimientos pero éstos también escasean.


Y mientras el destino sea algo en lo que definitivamente no crea, el futuro seguirá siendo inalcanzablemente sutil y burlón.


Las palabras solo tienen el sentido que cada uno les quiera dar. La importancia de los actos solo el sentimiento que cada cual ponga en ellos. Y dando la espalda al mundo sonrío por la ironía de no saber el porqué de tu existencia y darte cuenta de que nunca podrás comprender el sentido de la obra de otros.


Soñar que pisamos algo más que tumbas, que vemos algo más que humo, que sentimos algo más que la incesante y aburrida rotación de la tierra.


Si algo consiguiese quitarme el aliento recordaría lo que es sentirme viva.

PAZ Y AMOR

martes, 2 de febrero de 2010

El último disparo

Recuerdo cuando recordar no era doloroso, cuando mirar atrás era ver años de inocencia, porque he de confesar que yo una vez también fui inocente.


Y hoy me encuentro deseando que Peter Pan llame a mi ventana. Y me lleve a ese lugar en el que todo son aventuras y polvo de hadas.


Pero aquí, con los pies en la tierra, se me hace cada vez más raro respirar. Trago el humo que el cementerio de ilusiones deja pasar a través de las rendijas del metro. Vuelvo a mirar a los ojos a la desconocida que me saluda y siembro de nuevo más dudas en la realidad de la existencia.
El mundo se mueve de nuevo, una nueva estocada de realidad que me deja aún tambaleante.


Cuantas cicatrices quedan aun sangrantes. Cuanta agonía y que poco amor.


Quizá debería recordar que la magia no existe, que no se puede volar ni aunque poseas todos los recuerdos felices del universo.


Y por mucho que lo desee los muros de orgullo no se pueden derribar.



PAZ Y AMOR