
Nacer en una gran ciudad es una ventaja. Aprendes a ser egoísta, a consumir, a contaminar y a mirar con cara de odio a los demás. La primera vez que vi una sonrisa de un extraño temblé de miedo. Lo primero que vino a mi retorcida mente de 4 años es que aquel viejo quería raptarme. El colmo fue cuando me ofreció un caramelo, que rechacé tajantemente. Mi madre me miró sorprendida y me dijo que si lo quería podía cogerlo, que dudaba que aquel cura quisiese envenenarme.
Puede que naciera con un carácter muy fuerte o que se forjase poco a poco por la necesidad de ser la persona más fuerte que pudiese. Tener confianza no es lo que importa, hay que parecer que la posees y con eso es suficiente para comerte el mundo. Si de algo me di cuenta desde pequeña era que la verdad solo traía problemas. Si la contabas a los profes o a tus padres eras una chivata o una maleducada.
El complejo mundo de la falsedad y apariencia social se me hizo muy difícil de comprender. Con el tiempo aprendí que había que observar y gracias a ello desarrolle una de mis mayores virtudes y quizá mi peor defecto, darme cuenta. Ser consciente casi totalmente de lo que pasa a tu alrededor solo trae sufrimiento.
Y mientras algunos afirman mi hostilidad y frialdad, yo me doy cuenta de que pocas almas conocen la mía. Sabiendo que ni yo sé quién soy, cómo va a saberlo otro.
En el pequeño rincón donde todo es posible, donde el color verde ilumina los ojos de la verdad puede que se encuentre el amor escondido. Puede que lo que se quedara en la caja de Pandora no fuese la esperanza sino la capacidad de amar, de regalar sin esperar a cambio nada en absoluto.
Hoy sólo puedo decir que lo que me da miedo de verdad es dejar de tener miedo.
PAZ Y AMOR
Puede que naciera con un carácter muy fuerte o que se forjase poco a poco por la necesidad de ser la persona más fuerte que pudiese. Tener confianza no es lo que importa, hay que parecer que la posees y con eso es suficiente para comerte el mundo. Si de algo me di cuenta desde pequeña era que la verdad solo traía problemas. Si la contabas a los profes o a tus padres eras una chivata o una maleducada.
El complejo mundo de la falsedad y apariencia social se me hizo muy difícil de comprender. Con el tiempo aprendí que había que observar y gracias a ello desarrolle una de mis mayores virtudes y quizá mi peor defecto, darme cuenta. Ser consciente casi totalmente de lo que pasa a tu alrededor solo trae sufrimiento.
Y mientras algunos afirman mi hostilidad y frialdad, yo me doy cuenta de que pocas almas conocen la mía. Sabiendo que ni yo sé quién soy, cómo va a saberlo otro.
En el pequeño rincón donde todo es posible, donde el color verde ilumina los ojos de la verdad puede que se encuentre el amor escondido. Puede que lo que se quedara en la caja de Pandora no fuese la esperanza sino la capacidad de amar, de regalar sin esperar a cambio nada en absoluto.
Hoy sólo puedo decir que lo que me da miedo de verdad es dejar de tener miedo.
PAZ Y AMOR
1 comentario:
impresionante
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