jueves, 29 de abril de 2010

Sin explicaciones


Me perdería en tu mar si me dejaras
Soñaría que me miraste
Amaría a quien me amo y
Volvería a de nuevo a amarte.

Te buscaría en cada rincón
Y me sentaría a esperarte
Dejaría que escogieses de nuevo
Te besaría sin mirarte.

Pero no amas ni quiero
No quieres ni espero
No buscas ni te amo
Ya no somos sinceros.

Y si volviese todo a empezar
Sería como volver a rehacerlo
Pues ni tú conoces el mar
Ni yo abandono el desierto.


Cristina Gómez

domingo, 25 de abril de 2010

Paren el mundo que me marea

Estaba perdida, calló por un agujero y su historia se hizo leyenda. Se encontró en el sueño más real que pudo crear y de repente todo tenía sentido. Porque en el sin-sentido a menudo es más fácil entender la realidad.

Y entre imaginar, soñar y crear la vida pasa sin dejar más que recuerdos absurdos de algo que quizá nunca pasó.

No podría estar menos de acuerdo con el mundo y sin embargo me meto cada mañana como un oveja descarriada más en el metro atestado de gente. La hipocresía más grande fue la creación de la rutina y el tiempo.

Quién tuviese el valor para convertirse en alguien feliz y despreocupado. Poder navegar por la vida sin mirar el reloj ni el bolsillo, sino mirando a los ojos, desafiando y respirando la libertad mientras sobrevuelas el mundo.

Cuando no puede ser no puede ser y además es imposible. Y la energía se marchita poco a poco tras dos semanas de realidad, de asuntos pendientes y millones de requisitos.
El infinito se desvanece, el surrealismo toma el primer lugar. Y cuando todo parece estar hundido las personas encontramos el consuelo en culpar a los demás de nuestra infelicidad, en creer en promesas falsas, en la felicidad química, en el dolor conocido, en buscar solo quien nos regale el oído, en mirar solo a quien aparece en el reflejo.

Me entristece pensar que la vida es así, me entristece mirar ojos tristes allá donde voy y ver que en realidad quien les causa tanto mal es demasiado tiempo frente al espejo repitiéndose sus desgracias. Ya no apreciamos lo que los demás hacen por nosotros. Siempre queremos más. Me apena pensar que sólo podemos encontrar un ápice de alegría tras un regalo, una copa o un te quiero de un desconocido.

Quizá sea hora de perdonar, olvidar y sonreír, pues si seguimos aquí será para algo. Aunque no consiga mover a nadie, aunque no pueda cambiar nada, aunque no quede esperanza algo me dice que no puedo callarme. Y aunque grite en el desierto, si algo soy es cabezota.

Mi alma llora, el mundo llora. Siento como mis sueños poco a poco se alejan y yo me hago hora tras hora más vieja.


PAZ Y AMOR

domingo, 18 de abril de 2010

Tormento


El universo tiene una extraña forma de reírse en tu cara. Quizás lo veamos así por el egocentrismo implícito en el ser humano o por la incapacidad que poseemos a veces de darnos cuenta de que en realidad no todo nos pasa en exclusiva.
Hay minutos que se hacen eternos mirando como las hojas caen del árbol extraño pues estamos en primavera y no en otoño. El mundo se revela ante nuestra estupidez en forma de terremotos, nubes tóxicas y otros terribles desastres demostrando que la Tierra es mucho más fuerte que cualquier egocéntrico humano.
No comprendo por qué pero me siento mucho mayor de lo que soy. Cada vez tengo más claro lo que quiero y lo que no. Donde me lo paso bien y donde quizá nunca encajé. Quizás sea un error continuar luchando por algo que no existe ya, no me gusta pensar así pero hay ratos que pienso que nunca existió realmente.
En los últimos meses me he dado cuenta de que si estoy callada y no digo nada pocas personas lo notan. El silencio te permite entender la absurda realidad, permite observar y hacerte a la idea de lo que realmente tienes en frente. Al cerrar la boca es cómo si los ojos viesen más.
Las nubes llenan Madrid de lluvia y mi cabeza de dudas. Si algún día tengo todo claro habré cedido definitivamente a la locura.
Sigue existiendo la posibilidad de que las cosas cambien. Pero la esperanza no sé donde la guardé pero ahora mismo no la encuentro. Puede que sólo sea una solitaria tarde de domingo o un silencio escalofriante que irónicamente me hace sonreír.

PAZ

martes, 13 de abril de 2010

De resaca...

No hay que parecerse para quererse. No hace falta estar de acuerdo para acertar. No todo lo sencillo es fácil ni lo complicado difícil. A veces dos opuestos se atraen de una forma irremediable y sincera.

No entender el paso del tiempo es vivir, no saber qué hacer es aprovechar el tiempo, y la indecisión a ratos es adictiva. No sé, no sé. Quizá me dé igual ya lo que haya pasado, lo que vaya a pasar.

Tengo muchos principios y muchos por inventar. Tengo millones de conversaciones por hablar, millones de miradas complacientes. Hay planes y hojas en blanco. Hay certezas y cabezas altas.

A veces no se necesita tener una Semana Santa muy espiritual para comprender que el Señor ha resucitado en tu interior. A veces es mejor dejarse llevar a donde el futuro quiera acariciarte sabiendo que al final eres tu el que lleva los hilos.

Y ya sea de borracheras, de fiesta, estudiando o simplemente sentada en un sofá con gente a la que quieres sé que logo alcanzar los momentos que quitan la respiración y que son en realidad en los que se vive.

Cansada de egocentrismos como siempre y de prejuicios pero dispuesta a decir que yo siempre he sido así y que quien no quiso verlo es porque en realidad no me quiso.


PAZ Y AMOR