lunes, 23 de mayo de 2011

Ese gris

Es un nuevo día, pero todo parece viejo. Se trata de una nueva semana pero parece más de lo mismo…
Cansada de intentar combatir contra el absurdo del mundo me encuentro en ese limbo olvidado por los teólogos y aceptado como lugar donde sentarse a ver qué pasa. Si, es un tiempo de reflexión pero también de independencia. Resulta fundamental saber dónde estamos para averiguar a dónde queremos ir.
No creo que todo sea tan sencillo, ni tan difícil. A veces hay que hacer lo que a uno le apetece simplemente por darse el capricho. Pero no es el momento. Las obligaciones pesan en forma de árboles talados llenos de hojas escritas por un yo pasado que no sé porqué pensó que estudiar era el camino…
Y la gente anda estresada con los nervios a flor de piel, dispuestos a saltar a la primera de cambio por tener una excusa para descargar todo en otro. Y a la vez para criticar. Los rumores, las críticas y las exigencias afloran con el polen y las fechas de exámenes como si los programas del corazón nos pagasen. El problema es cuando se vuelven excesivos, cuando se roza lo que resulta incluso dictatorial.
Seguiré haciendo lo que crea conveniente porque si no, ¿cómo podría aguantarme cada día?
Y entre dudas y sorpresas, dolores de cabeza y muchas horas frente al ordenador, pienso que un buen descanso en un territorio paradisíaco sería lo mejor que podría pasarme. Eso o una noche jonki sin ningún tipo de juicio. Lo dejo en manos de ese destino que escribiré pues me niego a pensar que ya esté forjado.


PAZ Y AMOR

lunes, 16 de mayo de 2011

Reflexiones de un dia raro

La percepción resulta traicionera. Por mucho que quieras transmitir algo, muchas veces no lo consigues ni aún deletreándolo.
Aún alucino con los comentarios de cómo me ven los demás y supongo que me hace pensar en cómo me muestro. Muchas veces el intento de seleccionar tanto consigue emitir una imagen distorsionada.
Y eso se aplica a todo. Ahora es tiempo de política, y yo, declarándole apolítica por falta de un representante que me resulte aceptable, me pregunto si lo que yo veo y lo que se muestra es realmente lo que desean. Todo es tan hostil que me daña, me hace pensar en esconderme bajo la manta y dormir hasta despertar de la pesadilla. Los humanos ya no sabemos conseguir las cosas de otra forma y lo peor es que en general es para el bien propio, no para el común. Yo que sé, simplemente me siento de alguna forma indignada por la inhumanidad que existe.
No hablo solo de la política, sino de la situación en general. Son mucho más importantes los que pierden las cosas que los que nunca las han tenido, los que fallecen por accidentes que los que mueren por no poder comer o son asesinados en una guerra, y se va seleccionando la información que se transmite provocando solo más egoísmo.
No todo es negro, hay millones de personas que se mueven en la luz y en la lucha y son menos preciados mientras otros solo miramos. Y me encantaría pensar que yo sería capaz de cambiar y crear, de construir pero admito que en el fondo no lo creo así.
Y sin embargo, hay besos y abrazos, y frases que llegan al corazón de repente sin poder evitarlo, muchas veces sin esa intención.
Las puertas se cierran y tras ellas se esconden los que prefieren mirar lo que hay dentro a apreciar la belleza de fuera. No se trata de abandonarlo todo por la lucha si no de alguna forma sentir que somos capaces de luchar, de protestar contra nosotros mismos por conformistas.
¿Qué necesito? Saber que en realidad puedan existir cosas que sean tan importantes que hagan olvidar los prejuicios y las opiniones arraigadas. Solo se trata de la intención y el sentimiento por detrás, y si eso es acertado, también lo serán las formas.

PAZ Y AMOR

jueves, 5 de mayo de 2011

Encontrar la capacidad de amar



La noche no es excusa para no abrir los ojos, igual que el hallarse en oscuridad. Cada cual ve con lo que puede, sabe lo que quiere y consigue aquello por lo que lucha desde la humildad de saber que hay cosas que son imposibles.




Podría encontrar millones de frases que excusaran el no haber escrito más en mi rincón, o que explicasen como mi vida es ese torbellino lleno de incoherentes soplidos que me llevan a alejarme y volver en un eterno columpio.




Hay veces que no sirve de nada lamentarse. Es mucho mejor soñar con que en el futuro no caerás de nuevo en la misma trampa y pensar que de verdad puedes lograr cambiar poco a poco algún detalle para no ser patético de nuevo.




Pero igual que a veces me siendo a mirar como los demás viven, hoy es un día de esos en los que no quiero intentar hacer nada, solo observar.




La ausencia de algo de sensibilidad en el resto me hace sentirme de alguna forma frágil a mi. No sé porqué me preocupan ciertas cosas, pero la indiferencia y frialdad ante los asesinatos , sean de la forma que sean, hacen que mi piel esté de gallina constantemente.




No sé quién se acuerda ya de que antes yo escribía aquí, ni si queda aún alguien que escuche cuando el mundo llora. Solo puedo esperar que la libertad más grande de todas que es la vida llegue a vencer algún día la batalla.




Mientras tanto intentaré contener las lágrimas al ver la cara de felicidad de quienes apoyan los finales rápidos y sencillos a manos de instrumentos mortales.




PAZ Y AMOR